Fuertes
Génesis 27:41-45 “A partir de ese momento, Esaú guardó un profundo rencor hacia su hermano por causa de la bendición que le había dado su padre, y pensaba: Ya falta poco para que hagamos duelo por mi padre; después de eso, mataré a mi hermano Jacob. Cuando Rebeca se enteró de lo que estaba pensando Esaú, mandó llamar a Jacob, y le dijo: Mira, tu hermano Esaú está planeando matarte para vengarse de ti. Por eso, hijo mío, obedéceme: Prepárate y huye en seguida a Jarán, a la casa de mi hermano Labán, y quédate con él por un tiempo, hasta que se calme el enojo de tu hermano. Cuando ya se haya tranquilizado, y olvide lo que le has hecho, yo enviaré a buscarte. ¿Por qué voy a perder a mis dos hijos en un solo día?”
Fieles
Hay tres lecciones que podemos aprender del texto de hoy:
- En cada familia, habrán diferencias.
En la historia de hoy, advertimos que había diferencias entre dos hermanos, al punto que uno quería matar al otro. La realidad de la vida, es que habrá diferencias. Quizás no al punto de tratar de matar a la otra persona, pero sí suficientemente grandes como para causar estrés, ansiedad y hasta rencor en algún miembro de la familia.
- En cada familia, habrán opciones para solucionar las diferencias.
La solución que escogió la madre de Jacob y Esaú fue la del “esquimal”, en vez de resolver el problema, “congeló” la relación. De la misma manera, el “cónyuge esquimal” resuelve sus conflictos personales con un frío físico y emocional. La forma de proceder ante el problema es no hablarle a su pareja. ¿Es esta la mejor manera de resolver conflictos y de comunicarnos?
- En cada familia puede haber reconciliación.
Nada es más frustrante en el matrimonio, que te demuestren que algo está mal, sin que te lo digan. Si eres un “cónyuge esquimal”, por el amor de Dios, ¡habla! ¡Comunícate! Quizás se te haga difícil al principio, pero con el tiempo, vas a ver cómo se restablece la comunicación en tu hogar.
Felices
Hagan del texto de Efesios 4:26, un modelo para su vida. Comprométanse a seguirlo, no importa cuán enojados estén. “Si se enojan, no pequen. No dejen que el sol se ponga estando aún enojados”
Nuestra oración: Le pedimos a Dios que nos ayude a resolver los problemas de hoy, sí, de hoy. Que nos dé las palabras para poder expresar lo que sentimos.
Lecturas Devocionales Familiares 2025
« LECCIONES PÁRA LA FAMILIA»
Por: ROGER HERNANDEZ
Colaboradores: Familia Mariscal y Karla González
