sábado , 18 abril 2026
Lección E. Sabática 2017

TROPIEZOS

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“¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han
alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe; mas Israel, que iba
tras una ley de justicia, no la alcanzó. ¿Por qué? Porque iban tras ella no por
fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo”
(Rom. 9:30-32). ¿Cuál es el mensaje aquí? Y más aún, ¿cómo podemos tomar
este mensaje que fue escrito en determinado momento y lugar, y aplicar
sus principios a nosotros hoy? ¿De qué modo podemos evitar cometer los
mismos errores que los israelitas, en nuestro contexto?
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Con palabras inequívocas, Pablo les explica a sus compatriotas por qué se
están perdiendo algo que Dios desea que tengan, y que además es algo que en
realidad están buscando pero no lo consiguen.
Curiosamente, los gentiles a los que Dios había aceptado ni siquiera se habían
esforzado por obtener esa aceptación. Estaban tras sus propios intereses y metas
cuando el mensaje del evangelio los alcanzó. Al comprender su valor, lo aceptaron.
Dios los declaró justos porque aceptaron a Jesucristo como su Sustituto. Fue una
transacción de fe.
El problema con los israelitas era que tropezaron con la piedra de tropiezo (ver
Rom. 9:33). Algunos, no todos (ver Hech. 2:41), se negaban a aceptar a Jesús de
Nazaret como el Mesías que Dios había enviado. No cumplía con sus expectativas
del Mesías; por lo tanto, le dieron la espalda cuando vino.
Antes de concluir este capítulo, Pablo cita otro texto del Antiguo Testamento:
“Como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; y el
que creyere en él, no será avergonzado” (Rom. 9:33). En este pasaje, Pablo muestra
nuevamente cuán decisiva es la fe verdadera en el plan de salvación (ver además
1 Ped. 2:6-8). ¿Una piedra de tropiezo? Y, no obstante, ¿el que creyere en él no será
avergonzado? Sí, para muchos, Jesús es una piedra de tropiezo, pero para quienes
lo conocen y lo aman es otro tipo de roca, “la roca de mi salvación” (Sal. 89:26).

¿Alguna vez consideraste que Jesús era una “piedra de tropiezo”? Si es así,
¿cómo es eso? Es decir, ¿qué hiciste para caer en esa situación? ¿Cómo saliste,
y qué aprendiste para que, ojalá, nunca vuelvas a encontrarte en ese tipo de
relación con Jesús?

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#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista


Lección de Escuela Sabática Para Adultos 2017.
4to trimestre 2017 “Salvacion Solo Por La Fe”
Lección 10: «HIJOS DE LA PROMESA»

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