miércoles , 28 octubre 2026
Matinal Para Jóvenes 2019

Tolerancia

¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Juan 1:46.

Cuando Cristo estuvo en la tierra fue cuestionado por su origen: «¿De Nazaret puede salir algo de bueno?» (Juan 1:46). Por su ocupación: «¿No es este el hijo del carpintero?» (Mat. 13:55). Por su nacionalidad: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana?» (Juan 4:9).

Le negaron la justicia por no ser político: «Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?» (Juan 18:35). La justicia no tiene nacionalidad. «Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal. Y le hacía muchas preguntas… Entonces Herodes con sus soldados le menospreció» (Luc. 23:8-11). La justicia no se compra con favores. Ninguno lo liberó.

Pero Cristo amó a todos. Convivió con romanos y judíos, samaritanos y fenicios; con ricos y pobres, sabios y rústicos; con hombres y mujeres, esclavos y niños. Se acercó a los despreciados. Lavó los pies de los que no quisieron lavárselos a él. Y murió entre delincuentes. Amó aunque no lo amaran. Vivió por encima del prejuicio y del miedo al qué dirán. Dijo en vez de contraatacar: «Amad a vuestros enemigos… para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos» (Mat. 5:43-45).

En un restaurante de los Estados Unidos entró la tripulación de un barco pesquero, todos anglosajones y solo un hispano. Los meseros se apresuraron a atenderlos, pero le dijeron al hispano que esperara hasta el final. Cuando llegó su turno, el mesero lo condujo a la mesa donde los ruidosos marineros estaban terminando de comer, y mientras lo atendía le preguntó quién era. El hispano contestó: «Soy el dueño del barco».

Muy pronto, el Dueño del barco de la historia nos llevará a un lugar donde hay plena aceptación social: al cielo. Ahí nadie lo dejará al último. Ahí todos nos afanaremos por servirlo, porque él es el dueño del barco de nuestra vida. Blancos y negros, musulmanes y judíos, hutus y tutsis, bosnios y kosovares, republicanos y demócratas, seremos un solo pueblo y una sola familia.

#MatinaldeJóvenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Jóvenes 2019
«Volando Alto»
Por: Alfredo Campechano
Colaboradores: Abiur Juárez & Nay Badillo

Matinales relacionados

VUELA ALTO

Desde el seno de la aurora tienes tú el rocío de tu...

DEVOCIÓN

Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos...

PRUDENCIA

De Jehová son los pasos del hombre; ¿cómo, pues, entenderá el hombre...

CONDESCENDENCIA

He aquí, vengo; en el rollo del libro está escrito de mí....