«Ya no importa el ser judío o griego, esclavo o libre, hombre o mujer, porque unidos a Cristo Jesús, todos ustedes son uno solo» (Gálatas 3:28).
EN 1968, LA PROFESORA JANE ELLIOTT HIZO UN EJERCICIO PARA ayudar a sus alumnos a comprender los efectos de la discriminación. Dividió la clase en dos grupos: alumnos de ojos azules y alumnos de ojos marrones. Jane clasificó a los de ojos azules como el grupo superior, dándoles privilegios. Ella desmotivaba la interacción de estos con el grupo de ojos marrones y resaltaba los aspectos negativos de sus integrantes. Inmediatamente, notó cambios en el comportamiento de los niños. Los de ojos azules empezaron a intimidar a sus compañeros, y el prejuicio perjudicó a los de ojos marrones. Su experimento puso de manifestó lo obvio: LA DISCRIMINACIÓN HACE MUCHO DAÑO A LAS PERSONAS
SOMOS UNO en Cristo. Ese es el modelo de amor puro y genuino que debe inspiramos. Mira a los demás con ternura y compasión. Sé un agente de amor, justicia y paz dondequiera que vayas.
PARA DIOS TODOS SOMOS IGUALES. ÉL AMA A TODAS LAS PERSONAS DE ESTE MUNDO.
www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details…
Tomado de: Lecturas Devocionales de Adolescentes 2024
“EL FASCÍNATE LABORATORIO DE DIOS” Descubriendo profundamente al Creador
Por: Rodrigo Barbosa
Colaboradores: Jhygceli Dávila y América Lara
