DIOS ES JUSTO
«¿Piensas entonces que vas a escapar del juicio de Dios, tú que juzgas a otros y sin embargo haces lo mismo que ellos? ¿No ves que desprecias las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarte al arrepentimiento?». Romanos 2: 3-4, NVI

ES CIERTO QUE A VECES los seres humanos se avergüenzan de sus caminos pecaminosos y abandonan algunos de sus malos hábitos antes de darse cuenta de que son atraídos a Cristo. No obstante, siempre que, animados de un sincero deseo de hacer el bien, hacen un esfuerzo por reformarse, es el poder de Cristo el que los está atrayendo. Una influencia de la cual no se dan cuenta actúa en su interior, su conciencia se despierta y su conducta externa se enmienda. Y cuando Cristo los induce a mirar su cruz y a contemplar a Aquel que fue traspasado por sus pecados, el mandamiento se graba en su conciencia, y se percatan de la maldad de su vida, de lo profundamente que está arraigado en su alma el pecado, y así empiezan a entender de algún modo la justicia de Cristo, y exclaman: «¿Qué es el pecado, para que haya exigido tal sacrificio por la redención de sus víctimas? ¿Fueron necesarios todo ese amor, todo ese sufrimiento, toda esa humillación, para que yo no perezca, sino que tenga vida eterna?» (ver Isa. 53: 7; Juan 3: 16).
El pecador puede resistirse a semejante amor, puede rehusar ser atraído a Cristo; pero si no se resiste, será atraído a Jesús; y el conocimiento del plan de la salvación lo guiará al pie de la cruz, arrepentido de sus pecados, los cuales causaron los sufrimientos del amado Hijo de Dios. […]
Por medio de influencias visibles e invisibles, nuestro Salvador está constantemente actuando para atraer el corazón de las mujeres y los hombres, y apartarlos de los vanos placeres del pecado para llevarlos a las infinitas bendiciones que pueden obtener de él. A todas esas almas que procuran vanamente beber en las «cisternas rotas» (Jer. 2: 13, NVI) de este mundo, se dirige la invitación de Jesús: «Si alguien tiene sed, venga a mí y beba» (Juan 7: 37 ).— E1 camino a Cristo, cap. 3, pp. 41-42, adaptado. .
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Devocional Vespertino Para 2020.
«Conocer al Dios Verdadero»
«Para Familiarizarnos con el juicio de Dios»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Pilita Mariscal & Martha Gonzalez
