«Entonces oí la voz del Señor, que decía: «¿A quién voy a enviar? ¿Quién será nuestro mensajero?» Yo respondí: «Aquí estoy yo, envíame a mí»» (Isaías 6: 8).
Mi llamado en la secundaria fue limpiar jaulas de animales; cientos de jaulas de perros, gatos, ratas, conejos, tortugas, serpientes, lagartijas, peces aves… Esta no
parecía una tarea muy importante, pero puedo asegurarte que los animales que vivían en las jaulas estaban felices. Si tienes que dormir, después de una semana, en tu propio desorden y suciedad, puedes creerme que estarías muy agradecido de que alguien limpiara tu jaula regularmente. No solamente trabajaba para una veterinaria, yo quería ser veterinaria y mis padres me apoyaron en ese sueño.Me permitieron comprar y llevar a casa cuarenta y cinco mascotas. No estoy exagerando. Mi primer trabajo fue cuidar de ellas. Recuerdo que en los últimos años de mi adolescencia, mientras mis amigos estaban en casa en sus cálidas habitaciones, haciendo las tareas como muchachos normales, yo estaba en el patio, de noche, fregando pequeñas cajas y llenándolas con virutas de madera. Los fines de semana, en la veterinaria, me gustaba barrer y fregar popó de perro y vómito de gato. Como podrás imaginar era un trabajo que no tenía mucha competencia; no era muy popular.
El profeta Isaías tampoco tuvo un llamado muy popular. Ser profeta era como ser vendedor o cocinero de hamburguesas hoy: jalgo que nadie quería ser! Era una labor difícil. ¿Quién querría estar hablando constantemente de todas las cosas malas que iban a suceder? Cuando el Señor llama a Isaías para esa tarea, me sorprende mucho lo que sucede. Dios le dice que necesita a alguien y él responde así a la oferta de trabajo indeseable: «Aquí estoy yo, envíame a mí». ¿Por qué querría ese trabajo?
Todo lo que puedo suponer es que tenía algo que ver con estar en la presencia de Dios, A veces el llamado a trabajar para Dios suena como muy aburrido, pero quizás no parezca tan aburrido cuando estás en su presencia, cuando pasas mucho tiempo con él. Quizá haya algo sobre él que te haga querer ir, Si te cuesta dejar tu vida en las manos de Dios y pasar tiempo con él/ recuerda que él te está llamando a ti también. Él todavía llama a las personas hoy con un propósito. Responde a su llamado, diciendo: «Aquí estoy yo, envíame a mí».
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#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
TOMADO DE:
Lecturas Devocionales Para Adolescentes 2017.
“FUSIÓN”
Por: Melissa & Greg Howell Seth Pierce.

Mi llamado en la secundaria fue limpiar jaulas de animales; cientos de jaulas de perros, gatos, ratas, conejos, tortugas, serpientes, lagartijas, peces aves… Esta no