Elena G. de White presenta los acontecimientos de los últimos días en los capítulos finales de El conflicto de los siglos, cuando la nueva Jerusalén descienda a la tierra. El pueblo de Dios, luego de soportar un gran sufrimiento, clama diciendo: «¿Hasta cuándo, Señor?». Es reconfortante saber que un final feliz aguarda a los fieles que lo han soportado todo. Esa nueva Jerusalén ha sido preparada para los fieles, que son descritos en forma detallada. la Palabra de Dios nos asegura que el dolor y el sufrimiento de este mundo no continuarán en la nueva Jerusalén que ha sido preparada para todos los que permanezcan fieles (Apoc. 21: 4).
Es reconfortante saber que un final feliz aguarda a los fieles que lo han soportado todo.
«Con amor inexpresable, Jesús admite a sus fieles «en el gozo de su Señor». El Salvador se regocija al ver en el reino de gloria las almas que fueron salvadas por su agonía y humillación. Y los redimidos participarán de este gozo, al contemplar entre los bienvenidos a aquellos a quienes ganaron para Cristo por sus oraciones, sus trabajos y sacrificios de amor». (El conflicto de los siglos, cap. 41, p. 629).
Cuando Cristo regrese para llevar a su pueblo remanente a casa con él, ellos serán restaurados por Dios al estado original que Dios quiso que tuvieran. El pecado corrompió no solo sus mentes, sino que también cambió la forma original que se suponía tuviera cada ser humano. Sin embargo, Dios nos ha prometido restaurar las cosas a su gloria original. Esas repetidas garantías respecto a que el mundo venidero será mucho mejor que el actual nos deberían recordar la importancia de priorizar las bendiciones futuras por encima de los placeres temporales.
«Los justos vivos son mudados «en un momento, en un abrir de ojo». A la voz de Dios fueron glorificados; ahora son hechos inmortales, y juntamente con los santos resucitados son arrebatados para recibir a Cristo su Señor en los aires. Los ángeles «juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro». Santos ángeles llevan niñitos a los brazos de sus madres. Amigos, a quienes la muerte tenía separados desde largo tiempo, se reúnen para no separarse más, y con cantos de alegría suben juntos a la ciudad de Dios». (El conflicto de los siglos, cap. 41, p. 628).
La raza humana, una vez perdida en el pecado, es finalmente restaurada a su gloria original.
PARA COMENTAR
- ¿En qué formas ha corrompido el pecado a la raza humana, cambiando el plan original de Dios? ¿Será posible lograr esa restauración sin la ayuda de Dios?
- ¿En qué se diferencia nuestro mundo actual del mundo venidero? ¿Qué anticipas o anhelas respecto a ese nuevo reino celestial?
Jude Joshua Marandí, Ranchí, India
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Lección de Escuela Sabática Para Jovenes Universitarios 2019.
1er trimestre 2019 “El libro de Apocalipsis”
Lección 13: «TODO LO HAGO NUEVO«
Colaboradores: Misael Morillo
