La importancia y las oportunidades de la vida del hogar resaltan en la vida de Jesús. El que vino. del cielo para ser nuestro ejemplo y maestro pasó treinta años formando parte de una familia en Nazaret. Poco dice la Biblia acerca de esos treinta años. Durante ellos no hubo. milagros notables que llamaran la atención del pueblo. No hubo muchedumbres que siguieran con ansia los pasos del Señor o que prestaran oídos a sus palabras y, no obstante, durante todos esos años el Señor desempeñaba su misión divina. Vivía como uno de nosotros, compartiendo la vida del hogar a cuya disciplina se sometía cumpliendo los deberes domésticos y cargando con su parte de responsabilidad. Al amparo del humilde hogar, participando de las experiencias de nuestra suerte común, «Jesús crecía en sabiduría, Y en edad, y en gracia para con Dios y los hombres» (Luc. 2: 52).
Durante todos esos años de retiro, la vida del Señor fluyó en raudales de simpatía y servicio. Su desprendimiento y su paciencia, su valor y su fidelidad, su resistencia a la tentación, su paz inagotable y su dulce gozo eran una inspiración continua. Traía consigo al hogar un ambiente puro y dulce, y su vida fue como levadura activa entre los elementos de la sociedad. Nadie decía que había hecho un milagro; y sin embargo emanaba de él Virtud: el poder restaurador y vivificante del amor que fluía hacia los tentados, los enfermos Y los desalentados. Desde tierna edad, servía directamente a los demás, de modo que cuando micro su ministerio público, muchos le oyeron gozosos.
Los primeros años de la vida del Salvador son más que un ejemplo para la juventud. Son una lección, y deberían alentar a todos los padres. Los deberes para con la familia y para con los vecinos constituyen el primer campo de acción de los que quieran empeñarse en la elevación moral de sus semejantes. No hay campo de acción más importante que el señalado a los fundadores y protectores del hogar. Ninguna obra encomendada a seres humanos entraña consecuencias tan trascendentales como la de los padres y madres.
Nuestros hogares deberían ser refugios para los jóvenes que sufren tentación. Muchos hay que se encuentran en la encrucijada de los caminos. Toda influencia e impresión determinan la elección del rumbo de su destino en esta vida y en la futura.
Estos Jóvenes necesitan que se les tienda la mano con cariño. Las palabras bondadosas dichas con sencillez, las pequeñas atenciones para con ellos, barrerán las nubes de la tentación que se amontonan sobre sus almas. la verdadera expresión de la simpatía proveniente del cielo puede abrir la puerta del corazón que necesita la fragancia de palabras cristianas, y del delicado toque del espíritu del amor de Cristo. Si nos interesáramos por los jóvenes, invitándolos a nuestras casas y rodeándolos de influencias alentadoras y provechosas, serian muchos los que de buena gana dirigirían sus pasos por el camino ascendentes.’
PARA COMENTAR
- Lee Mateo 13: 53-58. ¿Consideras que haber comenzado su vida en la tierra como un niño en lugar de hacerlo como un adulto, benefició o estorbó el ministerio de Jesús?
- ¿Quién además de tus padres influyó más en tu desarrollo espiritual? ·En qué sentido lo hizo?
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Lección de Escuela Sabática Para Jovenes Universitarios 2019.
2do trimestre 2019 “Estaciones de la vida”
Lección 8: «Cuando llega el momento de ser padres«
Colaboradores: Israel Esparza & Misael Morillo
