«De acuerdo con las condiciones en que se fundamenta nuestra mayordomía, tenemos obligaciones, no solo con Dios, sino también con nuestro prójimo. Todo el mundo está en deuda con el amor infinito del Redentor por los dones de la vida. El alimento, el vestido, el abrigo, el cuerpo, la mente y el alma, todo ha sido comprado con su sangre. Y por la deuda de gratitud y servicio que nos ha impuesto, Cristo nos ha ligado a nuestros semejantes. Nos ordena: «Servíos por amor los unos a los otros». «En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis».
«Todo ser humano está en deuda con el amor infinito del Redentor por los dones de la vida».
»A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios -declara Pablo-soy deudor». Lo mismo ocurre con nosotros. Como Dios nos ha bendecido más que a los demás, somos deudores de todo ser humano a quien podamos ayudar.
»[…]. Somos solo administradores, y del cumplimiento de nuestra obligación hacia Dios dependen tanto el bienestar de nuestros semejantes, como nuestro propio destino en esta vida y la venidera».
»Cuando los que han sido abundantemente bendecidos por el cielo con mucha riqueza fallan en llevar adelante los designios de Dios y no alivian al pobre y al oprimido, el Señor se desagrada y seguramente los visitará [con su castigo]. No tienen excusa por retener la ayuda que Dios ha puesto en su poder para dar a sus prójimos, y se deshonra a Dios. Su carácter es mal interpretado por Satanás, y es representado como un juez duro que acarrea sufrimiento sobre las criaturas que ha creado. Esta mala interpretación del carácter de Dios está hecha como para que parezca verdad y de esta manera como consecuencia de la tentación del enemigo el corazón de los hombres es endurecido contra Dios. Satanás culpa a Dios del mal que él mismo ha causado al hacer que los hombres retengan sus recursos y no los den a los que sufren. Él atribuye a Dios sus propias características».
PARA COMENTAR
1. ¿A quiénes por lo general menosprecia la sociedad?
2. Dios nos ha dado vida, comida, vestimenta, refugio y muchas otras bendiciones. Tomando eso en cuenta, nombra trece cosas que Dios te ha dado que pueden ser consideradas como de menor importancia.
3. Reflexiona profundamente respecto a lo que dice la tercera cita y discute qué significa para ti personalmente.
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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2019.
3er trimestre 2019 “Servir a los necesitados”
Lección 1: «Creo Dios»
Colaboradores: Israel Esparza & Misael Morillo
