«La ciudad se halla establecida como un cuadrado: su longitud es igual a su anchura. Con la caña midió la ciudad: doce mil estadios. La longitud, la altura y la anchura de ella son iguales»
Apocalipsis 21: 16.
Si tomáramos las medidas equivalentes de un estadio en kilómetros, doce mil estadios equivaldrían a 2.400 kilómetros aproximadamente. Si las medidas fueran literales, eso daría como resultado una ciudad hasta ahora desconocida, incomparable, sin punto de referencia.
Las ciudades más grandes del mundo como Nueva York, Tokio, Ciudad de México, París u otras, no sobrepasan los 150 kilómetros de largo. ¿Te puedes imaginar una ciudad de más de 5.760.000 kilómetros cuadrados sin contar la altura? Parece impensable. La torre Burj Khalifa, en Dubai, tiene una altura de 828 metros, y todo el mundo se deslumbra con su belleza y majestuosidad.
Por otro lado, la ciudad hecha por Dios sería considerada como la más alta del mundo, pues la Biblia dice que su altura es de ¡2.400 kilómetros! ¿En qué sueños ha existido un edificio así? ¿Cómo son sus cimientos?’ ¡Es imposible de imaginar para el ser humano!, pero no para un Dios todopoderoso, el Creador del cielo y las estrellas y todo cuanto existe en ellos.
Hace poco, realicé un viaje por tierra desde la ciudad de Villahermosa, en Tabasco, México. Al iniciar, puse el cuentakilómetros del auto en cero y después llegué a Monterrey, pasé por Dallas, Texas y, un poco antes de llegar a la ciudad de Oklahoma, mi cuentakilómetros estaba contando 2.400 ldlómetros. Ahora piensa: esto es solo el largo, pero su ancho es igual y su altura también. El Señor, al hacer nuevos cielos y nueva tierra, modificará el mundo conocido para el establecimiento de esta gran ciudad, hogar de todos los redimidos.
Por eso las Escrituras dicen: «Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman» (1 Corintios 2:9). Si las medidas no fueran literales, de una cosa puedes estar seguro: el lugar que Dios ha preparado para sus hijos es sencillamente incomparable; nada de lo que el hombre ha podido imaginar, un lugar donde caben todos los redimidos de todas las generaciones.
El Señor pronto vendrá, ¿te encontrará listo para ir con él? Mi querido amigo, las glorias que te esperan en el futuro con Jesús no tienen comparación.Todo lo que hayas pasado en este mundo pronto será olvidado al lado del Señor. ¿Quieres aceptarlo como Salvador?
Este es el momento y hoy es el día. Ven a Jesús y sé partícipe de sus siempre fieles promesas, porque todo es por su gracia.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2026
«POR SU GRACIA»
Por: Isaías Espinoza
Colaboradores: Nesthor Caraballo y Silvia García F.
