«Pero al Señor le pareció bien quebrantarlo y hacerlo padecer. Cuando se haya presentado a sí mismo como ofrenda para la expiación de pecado, verá a su descendencia, tendrá una larga vida,y por medio de él se verá prosperada la voluntad del Señor. Verá el fruto de su propia aflicción y se dará por satisfecho. Mi siervo justo justificará a muchos por medio de su conocimiento,y él mismo llevará las iniquidades de ellos». Isaías 53: 10-11, RVC

ES EL MISTERIO DE DIOS en la carne, Dios en Cristo, la Divinidad en la humanidad. Cristo se rebajó en humildad sin precedentes; para que, al ser exaltado al trono de Dios, también pueda exaltar, al sentarse con él en su trono, a aquellos que han creído en él. Todos los que busquen a Jesús, creyendo con fe que las heridas y cicatrices que el pecado ha causado serán regeneradas en él, serán sanados. Todo lo relacionado con la redención es de vital importancia. Solo aquellos que posean una mente conforme al Espíritu podrán discernir la profundidad y trascendencia de dicho tema […]
La fe y la oración son necesarias para que podamos contemplar «lo profundo de Dios» (1 Cor. 2: 10). Nuestra capacidad mental es limitada, y solo podemos comprender a medias las experiencias que hemos podido vivir. Entendemos bien poco lo que significa la oración del apóstol cuando dijo: «Para que por su Espíritu, y conforme a las riquezas de su gloria, los fortalezca interiormente con poder; para que por la fe Cristo habite en sus corazones, y para que, arraigados y cimentados en amor, sean ustedes plenamente capaces de comprender, con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo; en fin, que conozcan ese amor, que excede a todo conocimiento» (Efe. 3: 16-19, RVC).
Jesús contempló a la raza humana que, en su ignorancia, se habían alejado de Dios y permanecían bajo el castigo de haber transgredido la ley. Él vino para traer liberación y ofrecer un completo perdón certificado por la Majestad del cielo. Los que acepten este perdón, serán salvos; si lo rechazan, se perderán.— Fundamentals of Christian Education, pp. 180-181.
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Devocional Vespertino Para 2020.
«Conocer al Dios Verdadero»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Pilita Mariscal & Martha Gonzalez
