viernes , 17 julio 2026
Inicio Devocional Vespertino 2025 «SELLADOS POR LA EXPIACIÓN DE CRISTO»
Devocional Vespertino 2025

«SELLADOS POR LA EXPIACIÓN DE CRISTO»

«En él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia».

Efesios 1: 7

En la cruz, Cristo no solo mueve a los seres humanos al arrepentimiento hacia Dios por la transgresión de la ley divina (pues Dios induce primero al arrepentimiento a aquel a quien perdona), sino que Cristo ha satisfecho la Justicia. Se ha ofrecido a sí mismo como expiación. Su sangre que mana abundantemente, su cuerpo quebrantado, satisfacen las demandas de la ley violada y así salva el abismo que ha producido el pecado. Sufrió en la carne para que con su cuerpo magullado y quebrantado pudiera cubrir al pecador indefenso. La victoria que ganó con su, muerte en el Calvario destruyó para siempre el poder acusador de Satanás sobre el universo y silenció sus acusaciones de que la abnegación era imposible en Dios y, por lo tanto, no era esencial en la familia humana.—Mensajes selectos, t. l, pp. 4.00, 401.

Cristo era sin pecado; si así no hubiera sido, su vida en carne humana y su muerte de cruz no hubieran sido de mayor valor, a fin de obtener gracia para el pecador, que la muerte de cualquier otro ser humano. A la par que asumió la humanidad era una vida unida con la Divinidad. Podía deponer su vida tanto en calidad de sacerdote como de víctima.  Se ofreció sin mancha a Dios.

La expiación de Cristo selló para siempre el pacto eterno de la gracia. Era el cumplimiento de todas las condiciones que, por estar quebrantadas, habían inducido a Dios a suspender la libre comunicación de la gracia a la familia humana. Se quebrantó. entonces toda barrera que impedía la más libre actuación de la gracia, la misericordia, la paz y el amor hacia el más culpable de los miembros de la raza de Adán.— Comentario bíblico adventista, t. 7, p. 945.

En los atrios celestiales, Cristo intercede por su iglesia, intercede por aquellos para quienes pagó el precio de la redención con su sangre. Los siglos de los siglos no podrán menoscabar la eficiencia de su sacrificio expiatorio. Ni la vida ni la muerte, ni lo alto ni lo bajo, pueden separarnos del amor de Dios que es en Cristo Jesús; no porque nosotros nos asimos de él tan firmemente, sino porque él nos sostiene con seguridad. Si nuestra salvación dependiera de nuestros propios esfuerzos; no podríamos ser salvos; pero ella depende de Uno que cumple todas las promesas. Nuestro asimiento de él puede parecer débil, pero su amor es como el de un hermano mayor; mientras mantengamos nuestra unión con él, nadie podrá arrancarnos de su mano.— Los hechos de los apóstoles, cap. 54, pp. 411-412.

 

EL PACTO  DE  LA GRACIA 

Tomado de: Lecturas Devocional Vespertino 2025
«La Maravillosa Gracia De Dios»
Por: Elena G. White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García

Matinales relacionados

«LA JUSTICIA DE DIOS VINDICADA»

«Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla,...

¡MIREN HACÍA ARRIBA!

«Consuelen a mi pueblo; ¡consuélenlo! ¡Hablen al corazón de Jerusalén! ¡Díganle a...

«PLENA COMPENSACIÓN»

«Así que no abandonen su confianza, la cual ha de ser grandemente...

«ETERNA SEGURIDAD»

«Y Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová...