domingo , 19 abril 2026
Inicio Las Bellas Historias de la Biblia SEGUNDA PARTE HISTORIA 10: EL ÚLTIMO CUMPLEAÑOS DE ADÁN
Las Bellas Historias de la Biblia

SEGUNDA PARTE HISTORIA 10: EL ÚLTIMO CUMPLEAÑOS DE ADÁN

«Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo» Génesis 5:1

CUANDO nació su pequeñito Set, Adán tenía 130 años. A nosotros nos parece que era muy viejo, pero no era viejo en aquellos días. De hecho, Adán recién estaba comenzando a vivir. Vivió ochocientos años después de eso.

Puede parecer difícil de creer, pero el último cumpleaños de Adán fue cuando tenía 930 años. Si hubiese tenido una torta de cumpleaños con velas como tú, ¡qué espectáculo hubiese sido!

Quizá digas: «¡Nadie pudo haber vivido tanto!» Pero espera un minuto. Recuerda que Adán fue el primer hombre creado por Dios mismo el sexto día de la semana de la creación. Por lo tanto, fue el hombre más perfectamente formado que haya existido. Su corazón, sus pulmones, sus músculos, formados por las manos de Dios, fueron hechos para vivir para siempre. De hecho, habrían durado para siempre si no hubiese pecado. Pero si no fuese por ese único y triste error, podría haber comido del árbol de la vida y vivir para siempre.

Además, en el principio de la historia de este mundo, no había ninguna de las enfermedades que conocemos hoy, que causan tantas muertes en gente joven. Durante cientos de años, probablemente, Adán nunca supo lo que era estar enfermo. Lo más probable es que nunca haya tenido un resfrío, ni paperas, ni sarampión, ni varicela, ni siquiera un dolor de muela. Dios lo había hecho de una forma tan maravillosa, que mantuvo su espléndida salud y su fortaleza la mayor parte de su larga vida. Solamente la vejez lo debilitó, ocasionándole finalmente lo que Dios le había advertido en el Edén, es decir, la muerte, y así regresar al polvo del que había salido.

Ahora bien, si Adán vivió más de novecientos años, y estoy seguro de que fue así, entonces debe haber visto crecer no solo a sus hijos hasta hacerse grandes, sino también a sus nietos, sus bisnietos y sus tataranietos.

Para cuando murió, debe haber sido tatara-tatara-tatara-ta-tara-tatara abuelo. En realidad, no sé cuántos «tatara» poner. Si por casualidad celebró su cumpleaños número 930 invitando a todos sus parientes, miles y miles de personas deben haber estado allí.

Como verás, si toda esta gente era descendiente de Adán, como en realidad lo era, todos estaban emparentados entre si: hermanos y hermanas, tíos y tías, sobrinos y sobrinas, primos y primos segundos. De modo que la población de la tierra en aquellos días estaba compuesta por una sola familia, y Adán era el patriarca de todos ellos.

Pero no solo Adán vivió mucho tiempo. Sus hijos también. Set, aquel niñito que llegó para alegrarle el corazón después de perder a Caín y a Abel, vivió 912 años. Y uno de los hijos de Set, llamado Enós, vivió hasta los 905.

Otros, que vivieron mucho, mucho tiempo, fueron Cainán, 910 años; Malalel, 895; y Jared, 962. El hombre que más años vivió de todos fue Matusalén, que vivió hasta los 969 años, casi mil. Luego vino Lamec, que vivió 777, y Noé, 950.

Puedes leer acerca de estos patriarcas en el capítulo cinco del libro de Génesis. Cuando lo hagas, toma lápiz y papel y dibuja líneas para mostrar cuánto vivió cada uno. Puedes usar un centímetro para por cada 100 años. Hazlo con cuidado y descubrirás algunos hechos muy interesantes.

Primero, notarás que, de los nueve patriarcas mencionados en este capítulo, ocho vivieron al mismo tiempo que Adán. Solo Noé nunca lo vio.

Segundo, dos de ellos, Matusalén y Lamec, no solo conocieron a Adán personalmente, sino que vivieron hasta el tiempo del diluvio.

Tercero, verás que Noé tenía 600 años cuando vino el diluvio, y vivió 350 años más.

Y ¿qué significa esto? Significa que, en aquellos días, todos deben haber tenido conocimiento de la historia de la creación. Todos deben haber tenido conocimiento del Edén y de la maravillosa bondad de Dios para con Adán y Eva en aquel glorioso jardín que hizo para ellos. Y es más, todos deben haber conocido la promesa de Dios de redimir y restaurar todo lo que Adán y Eva desperdiciaron tan descuidadamente.

La maravillosa historia iba pasando de padre a hijo, de un patriarca a otro, de modo que nunca había excusa para el pecado, nunca una razón para que alguien no supiera que Dios lo amaba con todo su corazón.

www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile
https://open.spotify.com/show/7oF9U4nFuVbsX37N19PoNe
https://music.amazon.com.mx/podcasts/c98bee34-930c-4bae-baa1-558575905284/las-bellas-historias-de-la-biblia

Tomado de: Las Bellas Historias de la Biblia
Por: «Arthur S. Maxwell»
Colaboradores: Noel Ramos & Miguel Miguel

Matinales más recientes

Matinales relacionados

HISTORIA 08: AGUA DE UNA ROCA

DURANTE los 38 años siguientes, los hijos de Israel peregrinaron por el...

HISTORIA 7: FLORES EN UNA VARA

LA gran rebelión había llegado a su fin. Casi 15, 000 personas...

HISTORIA 06: LA GRAN REBELIÓN

PUEDES imaginarte cómo se sintió el pueblo. Se deben haber sentido desanimados...

HISTORIA 5 TAN CERCA, PERO TAN LEJOS

¿SABES cuánta distancia hay desde el monte Sinaí hasta el S límite...

Copyright 2026