sábado , 10 octubre 2026
Inicio Conducción del Niño SE REQUIERE PREPARACIÓN
Conducción del Niño

SE REQUIERE PREPARACIÓN

Parte 3

Preparación individual—Si existe un puesto del deber por encima de otro que requiere el cultivo de la mente, donde las facultades intelectuales y físicas requieren un tono saludable y vigoroso, es la educación de los niños.—Pacific Health Journal, junio de 1890.

En vista de la responsabilidad individual de las madres, cada mujer debería desarrollar una mente equilibrada y un carácter puro, que reflejen únicamente la verdad, el bien y la hermosura. La esposa y madre puede unir a su esposo e hijos a su corazón mediante un amor considerado, manifestado en palabras suaves y un comportamiento cortés, el cual, como regla, será copiado por sus hijos.—Pacific Health Journal, septiembre de 1890.

Madre, ésta es su tarea sagrada—Hermana mía, Cristo le ha encomendado la obra sagrada de enseñar sus mandamientos a sus hijos. A fin de capacitarse para esta obra, Ud. misma debe vivir en obediencia a todos sus preceptos. Cultive el hábito de observar cuidadosamente cada palabra y acción. Cuide con mucha diligencia sus palabras. Venza todo arranque temperamental; porque si manifiesta impaciencia, ayudará al adversario a hacer que la vida del hogar sea desagradable para sus hijos.—Carta 47a, 1902.

Trabajad en colaboración con la divinidad—Madres, dejad que vuestro corazón se abra para recibir la instrucción de Dios, recordando siempre que debéis hacer vuestra parte de conformidad con la voluntad de Dios. Debéis colocaros en la luz y buscar la sabiduría de Dios, a fin de saber cómo obrar, para que reconozcáis a Dios como el obrero principal, y comprendáis que vosotros sois colaboradoras juntamente con él. Que vuestro corazón se extienda en la contemplación de las cosas celestiales. Ejercitad los talentos que Dios os ha dado al cumplir los deberes confiados por Dios a vosotras como madres, y trabajad en colaboración con los instrumentos divinos, Trabajad inteligentemente, y, “si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”.—The Signs of the Times, 9 de abril de 1896.

La madre debería someterse a sí misma y a sus hijos al cuidado del compasivo Redentor. Debería procurar mejorar sus habilidades ferviente, paciente, y animosamente, a fin de utilizar correctamente las facultades más elevadas de la mente en la educación de sus hijos. Su propósito más elevado debería ser dar, impartir a sus hijos una educación que reciba la aprobación de Dios. Al realizar su obra de manera inteligente, recibirá capacidad para hacer su parte.—The Signs of the Times, 3 de abril de 1901.

La madre debería sentir su necesidad de la dirección del Espíritu Santo, para que ella misma tenga una experiencia genuina al someterse a los caminos y la voluntad del Señor. Luego, mediante la gracia de Cristo, podrá ser una maestra sabia, suave y amante de sus hijos.—The Review and Herald, 10 de mayo de 1898.

Si habéis comenzado mal—A los padres que han comenzado mal su enseñanza les digo: no desesperéis. Necesitáis convertiros cabalmente a Dios. Necesitáis el verdadero espíritu de obediencia a la Palabra de Dios. Debéis hacer reformas decididas en vuestras propias costumbres y prácticas, conformando vuestra vida a los principios salvadores de la ley de Dios. Cuando hagáis esto, tendréis la justicia de Cristo que llena la ley de Dios, porque amáis a Dios y reconocéis su ley como una copia de su carácter. La verdadera fe en los méritos de Cristo no es una fantasía. Es de la mayor importancia que pongáis los atributos de Cristo en vuestra propia vida y carácter, y que eduquéis y forméis a vuestros hijos con esfuerzos perseverantes para que sean obedientes a los mandamientos de Dios. Un “así dice Jehová” debería guiaros en todos vuestros planes de educación. . . .

Que haya un profundo y cabal arrepentimiento delante de Dios. Comenzad este año . . . buscando fervientemente a Dios para recibir su gracia, para recibir discernimiento espiritual a fin de descubrir los defectos en la obra del pasado. Arrepentíos delante de Dios por el descuido de vuestra obra como misioneros del hogar.—Manuscrito 12, 1898.

Este es vuestro día de confianza, vuestro día de responsabilidad y oportunidad. Pronto llegará aquél en que habréis de dar cuenta. Emprended vuestra obra con ferviente oración y fiel esfuerzo. Enseñad a vuestros hijos que es privilegio suyo recibir cada día el bautismo del Espíritu Santo. Permitid que Cristo encuentre en vosotros su mano auxiliadora para ejecutar sus propósitos. Por la oración podéis adquirir una experiencia que dará perfecto éxito a vuestro ministerio en favor de vuestros hijos.—Consejos para los Maestros Padres y Alumnos, 100, 101.

#ConducciónDelNiño
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

 

CONDUCCIÓN DEL NIÑO

SECCIÓN #3 *Maestros Debidamente Preparados*
    Capítulo 8:“SE REQUIERE PREPARACIÓN”
Por: Elena G De White
Colaboradores: América Lara & Adriana Jiménez 

Matinales relacionados

La historia de fondo: el prólogo

    Lee para el estudio de esta semana Juan 1:1-5; Génesis...

Cap. 83: “LAS RECOMPENSAS” parte 8

¿DIRÁ DIOS: “BIEN HECHO”? Cuando estéis delante del gran trono blanco, entonces...

Cap. 83: “LAS RECOMPENSAS” parte 7

PARTICIPANTES DEL GOZO DE CRISTO — Vemos un séquito de ángeles a...

Cap. 83: “LAS RECOMPENSAS” parte 6

LOS HIJOS SERÁN LLEVADOS A LOS BRAZOS DE SUS MADRES — ¡Oh...