sábado , 10 octubre 2026
Matinal Para Damas 2022

SANTA SIESTA

Jesús estaba dormido en la parte posterior de la barca,con la cabeza recostada en una almohada. Los discípulos lo despertaron:

¡Maestro!

¿No te importa que nos ahoguemos?‘gritaron« (Mar. 4:38, NTV).

Muchísimas mujeres, especialmente las mamás, no pueden descansar sin sentirse culpables. ¡Hay demasiadas cosas para hacer! Tornarse unos minutos para sentarse a leer o dormir una siesta es un lujo. Son recompensas que pueden darse a sí mismas solo cuando todos los quehaceres están terminados. Realmente no sé de dónde sacamos todas estas ideas, cuando Jesús nos dio un ejemplo tan fantástico acerca de cómo dormir la siesta. Estoy segura de que conoces la historia. Jesús y sus discípulos  se suben a una barca para cruzar el mar de Galilea. De pronto se desata una tormenta feroz, pero Jesús está durmiendo la siesta. Los discípulos comienzan  a sacar agua a baldazos, ¡mientras que él ronca! Aterrados, finalmente lo despiertan y Jesús calma la tempestad. «Luego él  les preguntó: ‘¿Por qué tienen miedo? ¿Todavía no tienen fe?'» (Mar. 4:40, NTV).

Jesús duerme en medio del caos reinante, porque sabe que la idea de esperar hasta que todo esté terminado es absolutamente irreal. «Con  demasiada frecuencia, soy como todos los demás en el barco», escribe Shala Graham en el artículo ‘The Holy Work of Napping». «Veo claramente la tormenta de mi lista de quehaceres desatarse a mi alrededor, y por eso pienso que dormir la siesta es irresponsable o egoísta  para con las  personas que me necesitan.  En esos momentos, creo que Jesús me preguntaría a mí lo mismo: ‘¿Por qué tienes tanto  miedo? ¿Aún  no tienes fe?’ » Descansar  nos obliga a creer que es Dios quien sostiene nuestros hogares, y no nosotras mismas. Tomar una siesta nos fuerza a aceptar que nuestras energías son limitadas y a renunciar a nuestras expectativas perfeccionistas. Descansar cuando lo necesitamos es un acto de humildad y obediencia.

Señor, como la culpa que siento cuando necesito descansar es falsa, renuncio a ella.  Yo no soy omnipotente, y cuando ignoro a mi cuerpo que me pide descanso estoy cometiendo un grave error. Hoy me comprometo a descansar cuando lo necesite, aun si no todas las tareas están terminadas.  Voy a hacer oídos sordos al miedo que me dice que todo se desmoronará si me atrevo a detenerme, y voy confiar en ti. Por grande que sea la tormenta, contigo en mi barca no hay razón para  temer.

#MatinalDeDamas
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Lecturas Devocionales para Damas 2022
“SIN MIEDOS NI CADENAS”
Por: VANESA PIZZUTO
Colaboradores: Nathalia Bernal & Adriana Jiménez

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