miércoles , 21 octubre 2026
Reavivados por su Palabra 2026

SALMO 73

El destino de los malos

Salmo de Asaf

 

  1. Ciertamente es bueno Dios para con Israel, para con los limpios de corazón.
  2. En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies, ¡por poco resbalaron mis pasos!,
  3. porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos.
  4. No se atribulan por su muerte, pues su vigor está entero.
  5. No pasan trabajos como los otros mortales, ni son azotados como los demás hombres.
  6. Por tanto, la soberbia los corona; se cubren con vestido de violencia.
  7. Los ojos se les saltan de gordura; logran con creces los antojos del corazón.
  8. Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; hablan con altanería.
  9. Ponen su boca contra el cielo y su lengua pasea la tierra.
  10. Por eso Dios hará volver a su pueblo aquí, y aguas en abundancia son extraídas para ellos.
  11. Y dicen: «¿Cómo sabe Dios? ¿Acaso hay conocimiento en el Altísimo?»
  12. Estos impíos, sin ser turbados del mundo, aumentaron sus riquezas.
  13. ¡Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón y en inocencia he lavado mis manos!,
  14. pues he sido azotado todo el día y castigado todas las mañanas.
  15. Si dijera yo: «¡Hablaré como ellos!», engañaría a la generación de tus hijos.
  16. Cuando pensé para saber esto, fue duro trabajo para mí,
  17. hasta que, entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos.
  18. Ciertamente, los has puesto en deslizaderos, en asolamiento los harás caer.
  19. ¡Cómo han sido asolados de repente! ¡Perecieron, se consumieron de terrores!
  20. Como sueño del que despierta, así, Señor, cuando despiertes, menospreciarás su apariencia.
  21. Se llenó de amargura mi alma y en mi corazón sentía punzadas.
  22. Tan torpe era yo, que no entendía; ¡era como una bestia delante de ti!
  23. Con todo, yo siempre estuve contigo; me tomaste de la mano derecha.
  24. Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria.
  25. ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
  26. Mi carne y mi corazón desfallecen; mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
  27. Ciertamente los que se alejan de ti perecerán; tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.
  28. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien. He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras.

 

www.meditacionesdiarias.com
https://www.facebook.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile

 

Tomado de la: Biblia versión Reina Valera 1995
Un versículo cada día
Reavivados por su palabra
Colaboradores: Samuel F. Cueto y Yanery Vidal

Matinales relacionados

SALMO 74

Apelación a Dios en contra del enemigo Masquil de Asaf   ¿Por...

SALMO 72

El reinado de un rey justo Para Salomón   Dios, da tus...

SALMO 71

Oración de un anciano   En ti, Jehová, me he refugiado; no...

SALMO 70

Súplica por la liberación Al músico principal. Salmo de David, para conmemorar...