RICAS CORRIENTES DE GRACIA.

«Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, Y toda buena obra obunde en ustedes». 2 Corintios 9: 8, NVI

NO ES ADMIRABLE que podamos recibir la rica corriente de gracia de la Deidad, y trabajar en armonía con ella? ¿Qué quiere de nosotros la Deidad, pobres, débiles e imperfectos como somos? ¿Qué puede hacer con nosotros la Deidad? Todo, si estamos dispuestos a entregarnos a ella. Dios ama a todos los jóvenes. El conoce todas sus dificultades. El sabe que tendrán que combatir contra los poderes de las tinieblas, que se esfuerzan por controlar la mente humana.— Manuscrito 8, 1899, pp. 1, 2.

Dios tiene el propósito de que sus hijos crezcan hasta alcanzar la plena estatura de hombres y mujeres en Cristo. Afín de hacer esto, debemos usar bien todas las capacidades del espíritu, de la mente y del cuerpo. No podemos arriesgarnos a desperdiciar cualquier capacidad intelectual o física. […] Satanás ha llamado a las huestes de las tinieblas a guerrear contra los santos. No podemos permanecer indiferentes a esos ataques. Asedia de diversas maneras, y debemos tener un claro discernimiento espiritual para poder percibir cuándo está procurando posesionarse de nuestra mente. Dios llama a aquellos sobre quienes brilla la luz de la verdad, a tomar su lugar en su ejército. El los llama a demostrar su lealtad, a andar en la luz que él les ha dado.— Manuscrito 50, 1904, pp. 4, 6.

El Señor quiere que comprendamos la posición que ocupamos como hijos e hijas del Altisimo, hijos del Rey celestial. Desea que vivamos en estrecha relación con él. […] Defendámonos de todo lo que sea frívolo. No pensemos que podemos entregarnos a este placer y a aquel otro. Decidamos ponernos del lado del Señor.

Aferrémonos firmemente del brazo del poder divino. […] Dominemos nuestros hábitos. Pongámoslos en sujeción. Digamos: «Amo al Señor, y estoy decidido a utilizar toda partícula de mi inteligencia en su obra». […]

Si queremos estar bajo la bandera manchada de sangre del príncipe Emanuel, haciendo fielmente su servicio, no necesitamos ceder a la tentación; porque a nuestro lado hay Uno que es capaz de impedir que fallemos.— Manuscrito 8, 1899, pp. 4, 5.

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Devocional Vespertino Para 2022.
«NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Jacqueline Lora & Martha González.

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