«Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones» (Jeremías 1:5).
En la Biblia encontramos la historia de Jeremías, un joven al que Dios llamó para ser profeta desde antes de su nacimiento. Jeremías se sintió inseguro y temeroso cuando recibió este llamado divino, pero Dios le aseguró que estaría con él y le daría las palabras que debía hablar.
A lo largo de su ministerio, Jeremías enfrentó muchas dificultades y oposiciones. Fue llamado a proclamar mensajes de juicio y advertencia al pueblo de Israel, que se había alejado de Dios y vivía en la injusticia y la idolatría. A pesar de las críticas y las persecuciones, Jeremías se mantuvo fiel a su llamado y continuó proclamando el mensaje de Dios.
Sin embargo, mediante Jeremías, Dios también ofreció esperanza y prometió una renovación para su pueblo. En medio de las profecías de juicio, Jeremías habló de un nuevo pacto que Dios haría con su pueblo, donde escribiría sus leyes en sus corazones y les perdonaría sus pecados. Jeremías fue un instrumento de Dios para recordarle al pueblo de Israel que, a pesar de su desobediencia, Dios no los había abandonado y aún había esperanza para ellos.
La historia de Jeremías nos enseña que, aunque seamos jóvenes, Dios tiene un plan para nuestra vida. Él nos creó con un propósito y nos equipó con dones y talentos únicos. A través de nuestro testimonio y obediencia a su llamado, podemos ser instrumentos de esperanza y renovación en nuestra generación.
Es fácil sentirnos inseguros y temerosos ante los desafíos y las expectativas que enfrentamos. Pero, al igual que Jeremías, podemos confiar en que Dios está con nosotros y nos fortalecerá. Él nos dará las palabras y la sabiduría necesarias para enfrentar cualquier situación.
Jeremías nos enseña que Dios tiene un plan y un propósito para nuestra vida, ¡incluso desde antes de nuestro nacimiento! Al igual que él, podemos ser instrumentos de esperanza y renovación en nuestra generación, llevando el mensaje de amor y verdad de Dios a aquellos que nos rodean.
Oración: Señor, ayúdame a descubrir mi identidad y mi propósito en ti.
Tomado de: Lecturas Devocionales de Adolescentes 2025
“MEGAVALIOSOS»
Por: Andrés J. Peralta
Colaboradores: Jhygceli Dávila y Adriana Jiménez
