domingo , 25 octubre 2026
Inicio Devocional Vespertino 2025 «RENOVACIÓN DEL CORAZÓN»
Devocional Vespertino 2025

«RENOVACIÓN DEL CORAZÓN»

«Renuévense en el espíritu de su mente y vístanse del nuevo hombre que ha sido creado a semejanza de Dios en justicia y santidad de verdad».

Efesios 4: 23, 24, RVA15

Cristo reprendía fielmente.  Su misma presencia suponía un reproche para todo lo falso y lo bajo. A la luz de su pureza, la gente se daba cuenta de la falta de pureza de ellos, y de qué el- propósito de sus vidas era despreciable y falso. Sin embargo, él los atraía. El que había creado al ser humano, apreciaba el valor de la humanidad— La educación, cap. 8, p. 71.

Todos los defectos de carácter se originan en el corazón. El orgullo, la vanidad, el mal genio y la codicia proceden del corazón carnal que no ha sido renovado por la gracia de Cristo.— Nuestra elevada vocación, 26 de noviembre, p. 338.

La gracia de Dios obra por la renovación para transformar la vida. No basta un mero cambio extremo para ponemos en armonía con Dios. Hay muchos que tratan de reformarse corrigiendo este mal hábito o aquel, otro, y esperan de este modo llegar a ser cristianos, pero están comenzando por mal lugar. Nuestra obra comienza con el corazón. 

Las Escrituras son el gran instrumento en la transformación del carácter. Cristo oró: «Santifícalos en tu verdad; tu Palabra es verdad» (Juan 17: 17). Si se la estudia y obedece, la Palabra de Dios obra en el corazón, sometiendo toda característica no santificada. El Espíritu Santo desciende para convencemos de pecado, y la fe que surge en el corazón obra por medio del amor de Cristo conformándonos en cuerpo, alma y espíritu a su voluntad. 

No nos escatimemos a nosotros mismos, al contrario, realicemos con fervor la obra de reforma que debe ser hecha en nuestras vidas. Crucifiquemos el yo. Los hábitos impíos pueden pretender que se les dé el dominio, pero en el nombre de Jesús y en virtud de su fuerza podemos vencer. A aquel que diariamente trata de guardar su corazón con toda diligencia se le da la promesa: «Ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro» (Rom. 8: 38, 39).— The Review and Herald, 7 de julio de 1904.

 

LA GRACIA QUE TRANSFORMA

Tomado de: Lecturas Devocional Vespertino 2025
«La Maravillosa Gracia De Dios»
Por: Elena G. White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García

Matinales relacionados

«LA JUSTICIA DE DIOS VINDICADA»

«Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla,...

¡MIREN HACÍA ARRIBA!

«Consuelen a mi pueblo; ¡consuélenlo! ¡Hablen al corazón de Jerusalén! ¡Díganle a...

«PLENA COMPENSACIÓN»

«Así que no abandonen su confianza, la cual ha de ser grandemente...

«ETERNA SEGURIDAD»

«Y Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová...