lunes , 2 noviembre 2026
Inicio Lección Menores 2023 QUÉDATE QUIETO, OBSERVA Y LUEGO CANTA
Lección Menores 2023

QUÉDATE QUIETO, OBSERVA Y LUEGO CANTA

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

«Mi canto es al Señor, quien es mi fuerza y salvación. Él es mi Dios, y he de alabarlo; es el Dios de mi padre, y he de enaltecerlo» (Éxodo 15:2).

MENSAJE

Alabamos a Dios por su poder manifestado en nuestras vidas.

REFERENCIAS

Éxodo 14; 15:1-21

Patriarcas y profetas, cap. 25

Creencias fundamentales 22, 11, 3

¿Has sentido miedo alguna vez? ¿Te has encontrado solo sin contar con la ayuda de nadie? ¿Oraste y quedaste sorprendido por la respuesta que recibió tu oración?

Moisés contempló la ciudad construida con carpas en las proximidades del Mar Rojo. No era precisamente el lugar que Moisés habría elegido para acampar. Estaban atrapados en un callejón sin salida. Pero Moisés confiaba en Dios, y sabía que, puesto que Dios les había dicho que acamparan allí, era seguro que tenía un plan de escape.

Faraón en Egipto, había comenzado a comprender que había cometido un enorme error al dejar en libertad a los israelitas, quienes hasta entonces habían provisto mano de obra gratuita. ¿Quiénes construirían los palacios y los caminos? Llamó sin demora a una reunión de su gabinete y descubrió que los demás dirigentes pensaban lo mismo que él. Tendrían que ponerse en acción de inmediato para que todo volviera a la normalidad. Los espías informaron que los israelitas estaban acampados a orillas del Mar Rojo y que no podían escapar. No tendrían ninguna dificultad para hacerlos volver. Faraón ordenó que se alistaran seiscientos carros especiales tirados por caballos para salir de inmediato y que otros carros salieran detrás de ellos en cuanto pudieran hacerlo.

Después del entusiasmo que sintieron al salir de Egipto, los israelitas acamparon y esperaron. Ahora tenían tiempo para pensar. Estaban acampados en un lugar desértico junto al mar. Eran blanco fácil para cualquier ejército que los atacara. Esa no era la tierra prometida. ¿Qué les sucedería? Ser esclavos era bastante malo, ¿pero era mejor vivir en el desierto? En Egipto por lo menos tenían buena comida y refugio. Comenzaron a quejarse entre ellos.

El ejército egipcio había sido visto a la distancia. La noticia se difundió rápidamente en el campamento. Se quejaron ante Moisés:

-¡Acaso no había sepulcros en Egipto, qué nos sacaste de allá para hacernos morir en el desierto? ¿Por qué nos has hecho esto? ¿Por qué nos sacaste de Egipto? Esto es precisamente lo que te decíamos en Egipto: «Déjanos trabajar para los egipcios. ¡Más nos vale ser esclavos de ellos que morir en el desierto!» (Exodo 14:11-12).

Moisés escuchó pacientemente todas sus quejas y temores. Después les dijo con seguridad:

-No tengan miedo. Manténganse firmes y fíjense en lo que el Señor va a hacer hoy para salvarlos, porque nunca más volverán a ver a los egipcios que hoy ven. Ustedes no se preocupen, que el Señor va a pelear por ustedes (Éxodo 14:13-14).

La gente regreso de mala gana a sus tiendas. Moisés se apartó a un lado, habló con Dios, y él le dijo lo que debía hacer:

-Levanta tu vara sobre el mar y haré que las aguas se separen y así haré un camino por donde tú y el pueblo podrán escapar.

Mientras Dios hablaba, la gran columna de nube comenzó a moverse y se interpuso entre los israelitas y los egipcios perseguidores. Cuando anocheció, la nube que daba hacia los israelitas se encendió y los iluminó; en cambio la parte que daba hacia los egipcios se puso negra aumentando de esa forma las tinieblas.

Dios envió un viento muy fuerte que empujó las aguas y abrió un camino en el lecho del mar. Los israelitas, tribu por tribu, cruzaron el mar y llegaron a salvo a la orilla opuesta.

Los egipcios comenzaron a ponerse nerviosos al comprender que aquellas tinieblas no eran normales. ¿Estaba el Dios de los israelitas peleando por ellos? Tal vez lo mejor que podrían hacer era regresar a Egipto. Repentinamente las tinieblas y la nube se levantaron. ¡Las tiendas habían desaparecido! Miraban con incredulidad. Después vieron el camino a través del mar.

El temor y el pánico fueron reemplazados por la ira al ver que los esclavos habían escapado. Los egipcios con sus carros se lanzaron en insensata persecución tras los fugitivos.

Los carros comenzaron a atascarse en el barro blando. De pronto, lanzando gritos de pánico, trataron de volver por donde habían venido, pero ya era demasiado tarde. Las aguas comenzaron a caer sobre los egipcios y los ahogaron. El ejército egipcio fue destruido, hombres, carros y caballos.

Los israelitas estaban en la playa a salvo, mirando con incredulidad la derrota de sus enemigos. Dios les había dicho que se quedaran quietos y que observaran. Él los libraría. Y eso fue precisamente lo que sucedió. Dios los había librado. ¡Qué Dios tan asombroso era el suyo!

Los israelitas comenzaron a abrazarse mientras reían y lloraban al mismo tiempo. Entonaron un cántico nuevo y especial. Era un canto de redención y esperanza. María, la hermana de Moisés, comenzó a tocar su pandereta y otras mujeres no tardaron en unírsele, mientras el resto de la gente observaba y cantaba para celebrar el gran poder de Dios y su liberación.

www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile

Lección de Escuela Sabática para INTERMEDIARIOS
3er Trimestre 2023 
Lección 5: «QUÉDATE QUIETO, OBSERVA Y LUEGO CANTA»
Colaboradores: Israel Esparza & Emmanuel Tapia

Matinales relacionados

ACTIVIDAD-MENORES-VIERNES

LEE Lee Génesis 3:15 y cuenta la historia «Parte del plan de...

ACTIVIDAD-MENORES-JUEVES

LEE Lee Salmo 89:1, 2. Salmos 89:1-2 1 ¡Siempre cantaré acerca del...

ACTIVIDAD-MENORES-MIÉRCOLES

LEE Lee Lucas 1:68-79. Lucas 1:68-79 68 «Alaben al Señor, el Dios...

ACTIVIDAD-MENORES-MARTES

LEE Lee toda la historia de Zacarías y Elisabet en Lucas 1:5-25...