«Dios […] nos usa para difundir el conocimiento de Cristo por todas partes como un fragante perfume» (2 Corintios 2: 14, NTV).
[Haga una colección de olores. Unte un poco de pegamento en forma de corazón en una tarjeta. Esparza especias sobre el pegamento. Escriba el nombre de la espeda al pie de la tarjeta. Haga varías tarjetas.]
¡Qué maravillosa colección de olores! ¿Cuál es tu favorito? Me alegra que hay diferentes olores agradables.
Esto de los olores es un poco difícil de entender, porque no podemos verlos, tocarlos, ni oírlos. Sabemos que están ahí porque podemos olerlos.
Nosotros tampoco podemos ver, tocar, ni oír al Espíritu Santo. Pero sabemos que está ahí porque nos da dones. Jesús nos envía el Espíritu Santo para que nos ayude, El Espíritu Santo nos da dones para que podamos ayudarnos unos a otros. Él nos ayuda a ser buenos y prudentes. Nos ayuda a que podamos aprender a amarnos y cuidarnos unos a otros.
El Espíritu Santo nos da dones para que podamos hablarles a los demás de Jesús. Nos ayuda a enseñar y predicar. Nos enseña cómo podemos hacer brillar nuestra luz.
Hay muchos dones del Espíritu Santo. Todos nos ayudan a esparcir las buenas noticias «por todas partes como un fragante perfume».
Querido Jesús, gradas por enviar al Espíritu Santo a ayudarme. Amén.
Materiales: Varias tarjetas de unos 7 x 12 centímetros; pegamento blanco; lápiz; hierbas y especias como clavos, canela, jengibre, tomillo y orégano.
Actividad: Hacer una colección de olores.
Tomado de: Lecturas devocionales para los más pequeños 2014
«¿Qué dice Jesús?»
Rosanne C. Tetz
