PUNTOS DE IMPACTO
«Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas» (Mateo 6: 24).
«¿Por qué han de decir las gentes: “¿Dónde está ahora su Dios?” Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho. Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan; tienen ojos, mas no ven; orejas tienen, mas no oyen; tienen narices, mas no huelen; manos tienen, mas no palpan; tienen pies, mas no andan; no hablan con su garganta. Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos» (salmo 115: 2-8).
PUNTOS DE VISTA
«Al hombre que intenta avanzar por dos caminos a la vez se le rompen los pan talones».— Proverbio africano. «La persona que no busca primeramente el reino de Dios en realidad no lo está buscando. Por dignas que sean las demás ocupaciones, en el momento en que llegan a ser el foco central de nuestros esfuerzos, se convierten en idolatría».— Richard J. Foster, teólogo cristiano del siglo XX.
«La idolatría consiste en adorar cualquier cosa que debería ser usada o usar cualquier cosa cuyo propósito es ser adorada».— Agustín de Hipona, teólogo cristiano del siglo IV-V.
APLICALO A TU VIDA
Miércoles
en los Puntos de impacto se nos recuerdan las palabras de Jesús: «Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas» (Mateo 6: 24). Escribe una traducción moderna de este versículo, especificando a qué «señores» somos tentados a servir hoy día. Lee los siguientes versículos y medita en lo que te están diciendo. También escríbelos en tus propias palabras: «No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra» (Éxodo 20: 3, 4).
«Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres» (Hechos 17: 29). «Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios» (2 Timoteo 1: 8).
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Lección de Escuela Sabática para Jóvenes.
1er Trimestre 2024 “HORA DE ELEGIR”
Lección 6: «LA AMENAZA DE LA IDOLATRIA»
Colaboradores: Roberto Carlos y Karla González

