Experimenta: ¿Crees que Dios existe?
Un hombre muy famoso por su ateísmo y que había difundido que Dios no existía, fue invitado a dar una conferencia ante una gran multitud. Habló sobre las razones por las cuales afirmaba que Dios no podía existir. Al final de su exposición, pidió a todos aquellos que tenían dudas que pasaran al frente e hicieran su pregunta pública.
Un hombre se levantó. Muchos de los que estaban ahí lo conocían bien. Hacía tiempo que lo había perdido todo: familia, empleo, amistades, debido a su alcoholismo. Era conocido como «El borracho». Pero algunos meses antes había conocido a Dios, quien cambió su vida y lo ayudó a recuperar todo. «El borracho» llegó hasta la plataforma y tomó el micrófono. En lugar de hacer la pregunta al conferencista ateo, sacó una naranja de su bolsa y se puso a quitarle la cáscara.
El ateo le pidió que hiciera su pregunta, pero el hombre continúo y comió la jugosa naranja. Después se acercó al micrófono, miró a los ojos al ateo y preguntó:
-¿Mi naranja estaba ácida o dulce?
El conferencista, muy molesto, contestó con voz fuerte:
-¡¿Por qué voy a saber cómo era su naranja, si no la probé?!
-Estimado señor, ¿cómo puede usted hablar así de Dios, si nunca lo ha probado?
Observa con antención a tu alrededor. Prueba en tu vida que Dios existe. Él es tan bueno que tiene planes para ti hoy. Solamente quien prueba las bendiciones de Dios puede hablar de él. Después de probarlo, es imposible negar su existencia. El Señor es bueno y quienes lo prueban, encuentran en él un buen lugar para refugiarse. ¡Pobres de aquellos que no lo han probado!
«Prueben, y vean que el Señor es bueno. ¡Feliz el hombre que en él confía!» (Salmos 34:8)
Tomado de:
Lecturas Devocionales
para Menores 2015
“Ciencia divertida
para cada día”
Por: Yaqueline Tello Ayala
