Fuertes
Salmo 119:49 “Tus promesas me dan esperanza; ¡no te olvides de ellas! Job 22:21 “Sométete a Dios; ponte en paz con él, y volverá a ti la prosperidad”.
Job 36:11 “Si ellos le obedecen y le sirven, pasan el resto de su vida en prosperidad, pasan felices los años que les quedan”.
Fieles
Hay tres lecciones que podemos aprender del texto de hoy:
- Sus promesas son verdad.
Los políticos prometen cambios, pero las cosas siguen igual. Las parejas prometen fidelidad, pero los divorcios van en aumento. Los vendedores de carros prometen un buen automóvil, pero se te daña al mes. Dios no es así. Cuando él promete, cumple. Quizás no en el tiempo que tú quieres, pero siempre cumple. Acostúmbrate a orar diciendo las promesas de Dios. Eso es recordarle a Dios lo que él hará realidad en tu vida. Especialmente en el área financiera, debes creerle a Dios, no solo creer en Dios.
- Sus promesas son para ti.
No sé cuántas veces he encontrado cristianos que dicen: “Esas promesas son muy lindas, pero no son para mí”. Quizás lo dicen porque no ven una manifestación visible de la bendición de Dios. Cambia tu manera de pensar, cree que esas promesas son tuyas, reclámalas todos los días. Espera en el Señor, y alégrate cuando se hagan realidad en tu caminar.
- Sus promesas de prosperidad tienen condiciones.
En este momento no estamos hablando de la salvación, sino de la prosperidad. Si te detienes en los textos de hoy, advertirás que hay una relación entre la obediencia a Dios y la prosperidad. Al acercarte a Dios, puedes reclamar hoy mismo sus promesas.
Felices
Repasa con tu pareja los momentos cuando viste las promesas de Dios cumplirse en sus vidas, especialmente en el área financiera. Juntos, comprométanse otra vez a ser siempre fieles a Dios en este aspecto.
Nuestra oración: Pedimos que las promesas de prosperidad de la Biblia se hagan realidad en nuestro hogar y en nuestra iglesia.
Lecturas Devocionales Familiares 2025
« LECCIONES PÁRA LA FAMILIA»
Por: ROGER HERNANDEZ
Colaboradores: Familia Mariscal y Karla González
