lunes , 12 octubre 2026
Matinal Para Adultos 2022

¿PRIMERO EL ABRAZO? 

“Muchos recaudadores de impuestos y pecadores se acercaban a Jesús para oírlo, de modo que los fariseos y los maestros de la ley se pusieron a murmurar: este hombre recibe a los pecadores y come con ellos”. Lucas 15:1, 2 NVI 

¿POR QUÉ MURMURABAN LOS FARISEOS y los maestros de la ley contra Jesús? Nuestro versículo para hoy nos da la respuesta: porque el Señor recibía a los pecadores.

Sin que se dieran cuenta, cuando esos maestros de la ley declararon que Jesús recibía a pecadores con sus palabras expresaron la misión que trajo al Señor a nuestro mundo: «Llamar a pecadores al arrepentimiento» (Mat. 9: 13). Por supuesto, Jesús no los contradijo. Más bien, por medio de tres parábolas confirmó que Dios no solo recibe, sino que además celebra con gozo, cuando un pecador decide «regresar a casa, tal como lo ilustra de manera inigualable la parábola del hijo pródigo.

Según el relato de Lucas 15, el hijo menor reclamó la parte de su herencia y abandonó el hogar de su padre. “Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia y comenzó él a pasar necesidad. Entonces fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual lo envió a su hacienda para que apacentara cerdos. Deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Volviendo en sí, dijo: “¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!”» (vers. 14-17).

Cuando el hijo errante volvió a casa, ¿Cómo lo recibid el padre? Dice el relato que «cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó» (vers. 20).

¿Nos damos cuenta de lo que sucede en ese encuentro? El padre no pide explicaciones; ni tampoco hace recriminaciones. Abraza y besa al hijo que estaba perdido, sin siquiera esperar que primero pida perdón. Y luego celebra en familia a lo grande. Por lo menos esta vez acertaron los fariseos: ¡Dios recibe a los pecadores!

Hoy quiero dar gracias porque nuestro Padre celestial nos recibe, a pesar de que nuestra motivación, al buscarlo, es muchas veces egoísta. Quiero dar gracias porque nos abraza, incluso antes de que le pidamos perdón; y porque celebra a lo grande cuando, arrepentidos, regresamos a casa. Sobre todo, alabo su nombre porque «él es bueno, [y] porque para siempre es su misericordia» (Sal. 107: 1). )

¿Verdad que no es difícil amar a quien tanto nos ha amado?

Gracias. Padre celestial, porque me aceptas sin recriminarme el mal que he hecho; y porque me amas, incluso antes de que me pidas perdón. Quiero comenzar este nuevo día alabándote, y pidiéndote que me ayudes a vivir de un modo que glorifique tu santo nombre.

#MatinalDeAdultos
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2022
«NUESTRO MARAVILLOSO DIOS»
Por: FERNANDO ZABALA
Colaboradores: Javier Garcia & Paty Solares.

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