«Escuchen ustedes, montes y firmes cimientos de la tierra: el Señor va a entablar un juicio contra su pueblo, va a entablar un pleito contra Israel» (Miqueas 6:2).
Miqueas es una forma acortada de Micaías y quiere decir «¿Quién es como Jehová?». Originario de Moreset, lugar ubicado a unos cuarenta kilómetros al suroeste de Jerusalén, profetizó entre los años 735-710 a. C. fue contemporáneo de los reyes Jotam, Acaz y Ezequías. Su mensaje se dirige al reino del sur.
El capítulo 6 empieza con un juicio contra Israel con un trasfondo imaginario en donde los montes fungen como testigos de todas las bendiciones que Dios había derramado sobre su pueblo a lo largo de la historia. Por su parte, el pueblo se caracterizó por darle la espalda a Dios y mostrar ingratitud. En primer lugar, Dios los libero de la esclavitud egipcia. Posteriormente, les envió dirigentes y profetas para guiarlos atinadamente. Por último, el profeta destaca como intervino el Señor para librarlos de las asechanzas de los enemigos y pone como ejemplo a Balac que deseaba perjudicarlos, por lo cual contrato a Balaam, sin embargo, cada vez que Balaam hablo fue para bendecirlos (vers. 1-5).
En concreto, Dios desea que recordemos la historia; al mirar cómo se ha manifestado en el pasado vamos a tener confianza de que independientemente del presente, Dios sigue al control. Al filósofo español Jorge Santayana se le atribuye la frase: «Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo». Si Israel hubiera sido consciente del poder de Dios mediante los hechos históricos, no hubiera incurrido en la idolatría como malamente se volvió costumbre.
Entonces, el pueblo en su afán por defenderse le presentó a Dios sus argumentos, según ellos así estaban en buenos términos con el Señor: sacrificios de becerros de un año, mil carneros, ríos de aceite y ofrecer al hijo mayor.
Si te das cuenta, cada vez el elemento que presentan como argumento es de mayor valor. Pero estaban equivocados. Su respuesta manifiesta que no reconocían su apartamiento de Dios, se sentían cómodos con un estilo de religión que dependía de lo que ofrecían. Consideraban que eso les permitía vivir como les placiera El punto extremo de entregar a su hijo primogénito deja en claro que estaban dispuestos a practicar cualquier tipo de ritual religioso a cambio de no hacer lo que si debían.
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Tomado De: Lecturas Devocionales Para Menores 2023.
“SIGUIENDO LAS HUELLAS DE LOS GRANDES PERSONAJES DE LA BIBLIA”
Por: «CÉSAR SÁNCHEZ MURILLO»
Colaboradores: Karla González & Mayra Leyva

