«Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará». Santiago 1:5
Salomón reinaba en Jerusalén, amaba a Dios y seguía las instrucciones que le había dado su padre. Un día, Salomón fue a Gabaón. Durante la noche, Dios se le apareció en un sueño y le dijo: «Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré».
Salomón contestó: «Dame sabiduría para que pueda saber qué está bien y qué está mal. Sin tu ayuda no podría gobernar».
A Dios le agradó la petición de Salomón y le dio sabiduría, así como riquezas y fama. Salomón reconoció que sin la ayuda divina no podría llevar la gran responsabilidad de ser rey.
Cuanto mayor sea tu responsabilidad, más necesitas confiar en Dios y no en tus propias fuerzas ni habilidades. El mismo Dios que le dio sabiduría a Salomón puede darte la misma bendición a ti hoy.
Actividad: Con la ayuda de tu papá o tu mamá, busca materiales de papelería que tengas en casa y dale un material diferente a cada miembro de la familia. Seguramente todos construirán algo diferente con ese material, porque todos tienen diferentes dones.
Oración: Querido Jesús, dame sabiduría para compartir tu amor con otros. Amén.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
