sábado , 18 abril 2026
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La Fe de Jesús

PERDÓN DE LOS PECADOS

EL ÚNICO CAMINO DE SALVACIÓN

1. ¿Gracias a quién y a qué somos salvos? (1 Pedro 2:24)

2. ¿Cuánto cuesta la salvación? (Romanos 3:24)

OBTENIENDO EL PERDÓN 

3. ¿Qué reconocimiento sincero debe experimentar el pecador? (S. Lucas 18:10-14)

 4. ¿Qué sentimiento profundo es indispensable? (Hechos 2:37,38)

5. ¿Qué se debe hacer con los pecados? (Salmo 32:3-5) 

LA DULCE SEGURIDAD DEL PERDÓN 

6.¿Qué maravillosa transacción ofrece Dios? (Isaías 1:18) 

7. ¿Cuán completo es el perdón Divino? (Isaías 43:25) 

¿QUÉ DEBO HACER?

1. Arrepentirme de todo corazón (Hechos 3:19)

2. Confesar todos los pecados (1 Juan 1:9) 

3. Experimentar la conversión (Ezequiel 36:25-27) 

INTRODUCCIÓN

Pasos para obtener el perdón:

1) Reconocimiento de la condición de pecador. (1 Juan 1:8) El reconocimiento debe ser pleno y humilde. (Salmo 51:2,3; S. Lucas 18:10-14)

2) Arrepentimiento sincero. (Hechos 3:19; Lucas 3:8; 13:3-5)

3) Aceptación de Jesús como único Salvador. (Hechos 4:12; 5:31; 10:43)

4) Confesión: La confesión es indispensable. (Salmo 32:1-5; Proverbios 28:13) Debe ser específica. (Levítico 5:5) Restituirá los daños causados. (Levítico 6:4) La confesión debe ser hecha a Dios. (Hebreos 8:12; 1 Juan 1:9; Isaías 1:18; Salmo 103:3)

5) Conversión. (2 Crónicas 7:14; Hechos 3:19) 

El Maravilloso Perdón de Dios: Dios perdona completamente. (1 Juan 1:7,9) El perdón es gratuito. (Romanos 3:24) Somos perdonados en el acto. (S. Lucas 23:39-43) El perdón que Dios ofrece es completo y total. (Isaías 43:25; Romanos 3:25; Hebreos 8:12; 10:17; Miqueas 7:19; Salmo 103:12; Isaías 44:22; 43:25)

Obtener el perdón es como arreglar una cuenta pendiente. El pecador no tiene con qué pagar la deuda. Pero Jesús la pagó por él en la cruz del calvario y ofrece los méritos de su sacrificio a todo aquel que quiera aceptarlos. Ahora el pecador puede resolver su problema de pecado. 

ARREPENTIMIENTO 

El arrepentimiento verdadero comprende dolor sincero y profundo por haber pecado. (2 Corintios 7:10) También el vehemente deseo de no volver a pecar. (Hechos 3:19) El arrepentimiento es indispensable para obtener el perdón. (Hechos 2:37,38) «El arrepentimiento comprende tristeza por el pecado y abandono del mismo». Elena G. de White, «Camino a Cristo», pág. 23.

Confesión: Los pecados deben ser declarados a Aquel que puede perdonarlos. No puede haber perdón a menos que haya sincera y completa confesión. (Proverbios 28:13) «La confesión de nuestros pecados, ya sea pública o privada, debe ser de corazón y voluntaria. No debe ser arrancada al pecador. No debe hacerse de un modo ligero y descuidado. La verdadera confesión es siempre de un carácter específico y reconoce pecados particulares… Pero toda confesión debe hacerse definida y directa, para reconocer en forma definida los pecados de los que uno sea culpable. La confesión no es aceptable para Dios si no va acompañada de un arrepentimiento sincero y una reforma. Debe hacer cambios decididos en la vida; todo lo que ofenda a Dios debe dejarse. Tal será el resultado de una verdadera tristeza por el pecado». E. G. White, «El Camino a Cristo», pág. 38,39.

Conversión: Como resultado directo del arrepentimiento y la confesión se produce un cambio radical en el carácter del pecador. «Si alguno está en Cristo es una nueva criatura; las cosas viejas pasaron ya, he aquí que todo se ha hecho de nuevo». (2 Corintios 5:17) «Se notará un cambio en el carácter, en las costumbres y ocupaciones. El contraste entre lo que era antes y lo que son ahora, será muy claro e inequívoco… Los que llegan a ser nuevas criaturas en Cristo Jesús producen los frutos de su espíritu: «amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza». Ya no se conforman con las concupiscencias anteriores, sino por la fe siguen las pisadas del Hijo de Dios, reflejan su carácter y se purifican a sí mismos como Él es puro. Aman ahora las cosas que en un tiempo aborrecían y aborrecen las cosas que en otro tiempo amaban. El que era orgulloso y dominador es ahora manso y humilde de corazón. El que era vano y altanero, es ahora serio y discreto. El que era borracho, es ahora sobrio; y el que era libertino, ahora es puro», E. G. White, «Camino a Cristo», pág. 58,59. 

JUSTIFICACIÓN 

«Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo… Porque Cristo, cuando aún éramos flacos, a su tiempo murió por los impíos… Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira». (Rom. 5:1,6,8,9)

«El perdón de Dios va mucho más allá del perdón del pecado. Dios no sólo perdona sino que justifica. Esto significa que el hombre está realmente sin culpa delante de Dios». Billy Graham. «El Mundo en Llamas», pág. 167. «La justificación es un acto de Dios por el que los hombres son declarados justos o rectos». (Wiley y Culberston, «Introducción a la Teología Cristiana», pág. 311. 

SANTIFICACIÓN 

Después de la justificación, con la ayuda de Dios, hay que mantenerse sin caída. (Judas 24) No debe haber pecados voluntarios. (Hebreos 10:26) El secreto de la santificación es crecer en el conocimiento de Dios. (Colosenses 1:10) La única forma de obtener esa experiencia de progreso continuo, es estar íntimamente ligado con Jesús y confiar en su poder. (Gálatas 2:20; Romanos 8:37; 2 Corintios 2.14)

«Nuestro crecimiento en la gracia, nuestro gozo, nuestra utilidad, todo depende de nuestra unión con Cristo. Sólo estando en comunión con él diariamente y permaneciendo en él cada hora, es como hemos de crecer en la gracia… Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo. Sea tu oración: «Tómame, ¡Oh Señor! como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies. Usame hoy en tu servicio… Cada mañana, conságrate a Dios por ese día. Somete todos tus planes a Él, para ponerlos en práctica o abandonarlos según te lo indicare la providencia». E. G. White, «Camino a Cristo», págs. 69,70. 

ILUSTRACIÓN 

Un niño indio oro: «Querido Jesús, hazme como tú eras cuando tenías seis años como tengo yo». Éste es el secreto de la santificación.

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#RadioJovenAdventista
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La Fe de Jesús 2021.
Lección 6: «PERDÓN DE LOS PECADOS»
Colaboradores:  Lorenia Beltran

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