jueves , 16 abril 2026
Inicio Matinal Para Colportores Pequeño Cambio, Grandes Resultados
Matinal Para Colportores

Pequeño Cambio, Grandes Resultados

[soundcloud id=’234611843′]

El hombre fiel recibirá muchas bendiciones: el que tiene prisa por enriquecerse no quedará impune. Proverbios 28:20, NVI.

Era un día normal de colportaje, lleno de desafíos y “no, gracias». Finalmente llegué a una casa donde vendí el libro: “Alimentos que Curan”, pero no tenía suficiente cambio, así que prometí volver con el cambio (unos cuatro dólares) antes de las 9:00 ese mismo día, La mujer aceptó vacilando, probablemente sin esperanza de que volviera. Pero yo mantuve mi promesa, y volví con su dinero.

El domingo siguiente, mi colega y yo estábamos un poco desanimados. Familia tras familia admitían que teníamos un programa fascinante, pero igualmente decían «no, gracias”. Así pasaban las horas hasta que llegué a una casa y, cuando comencé mi presentación, la mujer dijo: «Tú eres Jeremiah, de Kenia. Por favor, pasa, Soy Marit”.

Me sorprendí, ya que no sabía de dónde me conocía. Yo no recordaba su rostro. Su esposo e hijos me recibieron, charlamos y nos reímos un rato. Me preguntaba cuándo me pedirían que les mostrara mis libros. ¿Estaba perdiendo el tiempo? Entonces la mujer me dijo: «Mi hermana Sylvi, me contó como volviste con el cambio el martes pasado.

Ella pensó que tú considerarías que era tan poco dinero que no necesitabas volver, pero volviste, y eso muestra que se puede confiar en ti. Conozco la Casa Editora Noruega, y es una buena empresa. Siempre guardo un poco de dinero para el estudiante que golpea mi puerta cada verano». Compraron dos libros y prometieron comprar más.

Luego de irme de ese hogar, me di cuenta de que Sylvi había animado a todos sus vecinos y familiares a comprar libros de los “dos muchachos en motocicletas rojas”. Cada familia en ese vecindario me atendió y me invitó a pasar. Me estaba yendo de esa calle cuando vi a un caballero correr hacia mí. Pare la motocicleta, lista para lo que fuera.
— ¡Eres de Kenia! —dijo. -Sí, soy de Kenia. -Me dijeron que tú volviste con el cambio para mi amiga. Quiero dos ejemplares del libro “Alimentos que Curan”.

Esa tarde vendí libros por un valor mayor a 6.200 coronas (US$ 1 .200 Dólares). Nuestro Dios usa cosas simples y aparentemente insignificantes para bendecirnos. Seamos fieles en lo poco para ser gozar de confianza también en lo mucho.

Jeremiah Omwoyo Chiebana, Kenia (Trabaja en Noruega)

Tomado de: Matinal para Colportores 2015
«Encuentros con la gracia de Dios»
Compilado por Howard Faigao

Matinales más recientes

Matinales relacionados

Un Viaje Inolvidable

[soundcloud id=’239625247′] Dijo el señor al siervo: «Ve por los caminos y...

Ganar más que Dinero

[soundcloud id=’239615988′] Pero las otras semillas cayeron en buen terreno. Brotaron, crecieron...

¿Me Recuerdas?

[soundcloud id=’239411339′] El que siembra justicia asegura su ganancia. Proverbios 11:18, NVI....

El Gozo de Servir

[soundcloud id=’239280782′] Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del...

Copyright 2026