«Jehová, el Señor, dice así: «He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable»».
Isaías 28: 16
Frecuentemente se usa en las Escrituras la figura de la construcción de un templo para ilustrar la edificación de la iglesia. Escribiendo acerca de la edificación de dicho templo, Pedro dice: «Al acercarse a él, también ustedes son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual. De este modo llegan a ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por medio de Jesucristo» (l Ped, 2: 4, 5;NVI).
Los apóstoles edificaron sobre un fundamento Roca de los siglos. Sobre ese fundamento colocaron las piedras que extrajeron del mundo. Los edificadores no hicieron su obra sin afrontar obstáculos. Se hizo sumamente difícil a causa de la oposición de los enemigos de Cristo. Tuvieron que luchar contra el fanatismo, el prejuicio y el odio de los que edificaban sobre un fundamento falso. Pero frente al encarcelamiento, tortura y muerte, seres humanos fieles llevaron la obra adelante; y la estructura creció hermosa y simétrica.
Durante los años transcurridos desde los días de los apóstoles, la edificación del templo de Dios nunca cesó. Podemos mirar hacia atrás a través de los siglos, y ver las piedras vivas de las cuales está compuesto, fulgurando como luces en medio de las tinieblas del error y la superstición. Durante toda la eternidad esas preciosas joyas brillarán con creciente resplandor.
Pero su estructura todavía no está completa. Los que vivimos en este tiempo tenemos una obra que hacer, una parte que realizar. Sobre este fundamento tenemos que colocar material que resista la prueba de fuego, oro, plata, piedras preciosas . Los cristianos que presentan fielmente la palabra de vida, guiando a hombres y mujeres al camino de la santidad y la paz, colocan sobre el fundamento material que será probado, y en el reino de Dios serán honrados como sabios constructores.— Los hechos de los apóstoles, cap. 58, 442-445.
El poder divino se unirá con, nuestros esfuerzos, y al aferrarnos a Dios con la mano de la fe Cristo nos impartirá su sabiduría y justicia. Así es como mediante su gracia seremos capacitados para edificar sobre un fundamento seguro.— El evangelismo, cap. 18, p. 446.
EL PROPOSITO DE GRACIA
Tomado de: Lecturas Devocional Vespertino 2025
«La Maravillosa Gracia De Dios»
Por: Elena G. White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García
