«Así dice la Escritura: ‘Todo el que confíe en él no será jamás defraudado’». Romanos 10: 11, NVI

Sin embargo, la mayor crisis de su vida terminó siendo su mayor bendición, fue durante ese tiempo cuando Colson conoció a Cristo y lo decidió como su Salvador. Después de pasar siete meses en prisión, Colson se dedicó a brindar ayuda espiritual y educativa a los presos, ya dar charlas contando la historia de su conversión.
Una de esas charlas la dio en una zona opulenta de Hobe Sound, Florida, Estados Unidos. Cuenta Colson que ese día el lugar estaba repleto. Después de dar su testimonio, llegó el tiempo para preguntas. Entonces un caballero pidió la palabra. En su intervención dijo que Colson se había convertido en cristiano porque necesitaba de Dios para enfrentar la crisis que hubo al pasar de la Casa Blanca a la prisión. Además, añadió que ellos no tienen necesidad de Dios. Señalando a las lujosas mansiones que estaban alrededor, le preguntó a Charles Colson qué le podía decir a la gente que nunca ha experimentado una crisis, y que tiene todo lo que uno sueña poseer en la vida.
La respuesta de Colson es digna de nuestra mayor consideración.
—Si usted nunca ha tenido una crisis en su vida —le respondió-, prepárese porque en algún momento la tendrá. Y cuando le llegue, tal vez en su lecho de muerte, se dar cuenta de que todas estas cosas que me están señalando de nada servirán. Además, no comparto eso de que ninguno de los presentes aquí ha experimentado una crisis.
Cuenta Colson que cuando la sesión terminó, eran tantos lo que hablarían con él que no pudo salir del lugar por largo rato. ¿De qué le hablaron? Una señora le preguntó qué hacer porque su esposo le estaba siendo infiel. Otra quería saber cómo ayudar a sus dos hijos que estaban consumiendo drogas. Un señor necesita ayuda con su esposa alcohólica…*
Colson tenia toda la razon. ¿De qué sirven las riquezas cuando te golpean las grandes crisis de la vida, o cuando estás en tu lecho de muerte? En cambio, como bien lo dice nuestro texto de hoy, si confías en el Señor Jesucristo, jamás serás defraudado.
«Yo soy el pan de vida -dijo Jesús. El que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí cree no tendrá sed jamás» (Juan 6:35).
Gracias, Jesús, porque solo en ti puedo encontrar la paz y el gozo que el dinero no puede comprar. Ayúdame a apoyarme completamente en ti cuando pase por el homo de la aflicción.
*Charles Colson, citado En Dennis Wholey, Descubriendo la felicidad, Avon Books, 1986, pp. 147-148.
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Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2022
«NUESTRO MARAVILLOSO DIOS»
Por: FERNANDO ZABALA
Colaboradores: Silvia García & Isaí Cedano