Perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes, Efesios 4:32.
(Necesitarás un juguete que ya no quieras, para regalarlo.)
Cuando desobedecemos a nuestros padres, ellos se sienten muy tristes y desean que cambiemos nuestra mala conducta. Pero hay dos palabras mágicas que pueden ayudar a que ellos vuelvan a estar felices: ¿Me perdonas?
Tus padres se sentirán felices al escucharlas y te darán su perdón.
¿Qué es el perdón? Te lo voy a explicar.
Primero toma la hoja y con los crayones, haz todo tipo de garabatos y manchones. Verás, cuando nos portamos mal, nuestra vida se mancha; queda cada vez más sucia, como la hoja que acabas de rayar. Pero si usamos las palabras mágicas y pedimos perdón, entonces sucede algo maravilloso.
Con la ayuda de tus padres, ahora toma la pintura blanca y usa la brocha para pintar sobre los rayones negros. ¿Qué pasa?
Pues la pintura, que es como el perdón que nos dan nuestros padres, cubre todos los rayones y la hoja queda blanca nuevamente.
¡Qué bonita se ve! ¡Como si nunca hubiéramos hecho nada malo!
Por eso es importante usar constantemente esas palabras mágicas.
HABLA CON JESÚS: Querido Jesús, te doy gracias por el perdón que siempre me dan mis padres. Ayúdame a portarme bien.
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Tomado de: Lecturas Devocionales para Niños 2017
PEQUEÑAS SONRISAS.
Por: Míriam Rodríguez Carrillo.
