«Las palabras en el momento oportuno
son como manzanas de oro incrustadas en plata»
Proverbios 25:11, DHH
PUEDE VERSE QUE ALGUNOS vienen de su comunión diaria con Dios revestidos con la mansedumbre de Cristo. Sus palabras no son como granizo desolador que aplasta todo a su paso; de sus labios emana dulzura. En forma completamente inconsciente, esparcen semillas de amor y de bondad a lo largo de toda su senda, porque tienen a Cristo en su corazón.— Mente, carácter y personalidad, t. 2, cap. 62, p. 215.
La lengua necesita ser educada, disciplinada y entrenada para que hable de las glorias del cielo, para que hable del amor incomparable de Jesús.— Carta 32, 1890.
Hay personas que yerran, y que sienten su vergüenza y su locura. Están hambrientas de recibir palabras de ánimo. Contemplan sus errores y faltas hasta que casi se entregan a la desesperación. En lugar de […] reprochar, condenar y quitar el último rayo de esperanza que el Sol de Justicia derrama en sus corazones, que nuestras palabras traigan un bálsamo sanador sobre el alma quebrantada. No seamos como el granizo desolador que golpea y destruye la tierna esperanza que surge en el corazón. No dejemos al alma hambrienta que perezca en su desamparo porque dejamos de pronunciar palabras tiernas y de aliento. — The Review and Herald, 20 de agosto de 1895, pp. 529, 530.
La elocuencia más persuasiva es la palabra que se habla de manera amorosa y compasiva. Tales palabras llevan luz a las mentes confundidas y esperanza al desanimado, e iluminan el camino que tienen por delante. Los tiempos que vivimos exigen una energía vital y santificada; piden fervor, celo, tierna compasión y amor; piden palabras que no aumenten la desdicha, sino que inspiren fe y esperanza. Vamos hacia el hogar en busca de un país mejor, del país celestial. En lugar de hablar palabras que causen resentimiento en el corazón de quienes las oyen, ¿no hablaremos del amor con el que Dios nos ama? ¿No procuraremos aliviar los corazones de aquellos que nos rodean mediante palabras de conmiseración cristiana?— The Review and Herald, 16 de febrero de 1897.
Los que aman a Jesucristo contemplarán su carácter, meditarán sobre sus palabras, practicarán sus preceptos y serán misioneros vivientes. Las palabras que pronuncian serán como manzanas de oro con adornos de plata.— Carta 2, 1895.
#DevocionalVespertino
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Devocional Vespertino Para 2022.
«NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Ana Hironymus & Miguel Miguel

