sábado , 5 septiembre 2026
Notas de Ellen G. White 2023

PABLO EN EL AREÓPAGO

Los grandes  hombres de Atenas  no tardaron  en enterarse  de la presencia en su ciudad de un maestro  singular, que estaba  presentando  a las gentes  doctrinas  nuevas y extrañas.  Algunos  de esos hombres  buscaron a Pablo, y entablaron  conversación con él. Pronto  una multitud de oyentes se reunió  en torno de ellos.  Algunos  estaban  listos  para  ridiculizar al apóstol como  a uno muy  inferior a ellos  tanto  social como  intelectualmente, y ésos dijeron con mofa: «¿Qué quiere decir este palabrero?» Otros, «porque  les predicaba  a Jesús y la resurrección,» dijeron: «Parece que es predicador  de nuevos  dioses.»

Entre  aquellos  que  se  encontraron   con  Pablo  en  la  plaza,  había «algunos filósofos  de  los  Epicúreos  y de  los  Estoicos;»   pero  estos,  y todos  los  demás  que trataron  con él, vieron  pronto  que tenía un caudal de conocimiento aun mayor  que  el  de ellos.  Sus facultades  intelectuales  imponían  el  respeto  de  los  letrados;  mientras  su  fervor, su  lógico razonamiento y el poder de su oratoria llamaban  la atención de todo su auditorio.  Sus oyentes  reconocieron el  hecho de que no era un novicio, sino  un hombre  capaz de hacer  frente a todas  las clases  de argumentos convincentes en defensa de la doctrina que enseñaba. Así el apóstol permaneció  impávido,  haciendo   frente  a sus  opositores   en  su  propio terreno,  haciendo  frente  a la  lógica con  la  lógica, a la  filosofía  con  la filosofía, a la elocuencia con la elocuencia (Los hechos de los apóstoles, p. 191).

Mientras   Pablo  escudriñaba las  Escrituras,  descubrió  que a través de  los siglos,  «no … muchos  sabios según  la carne,  no muchos  poderosos,  no muchos  nobles; antes  lo necio del mundo  escogió  Dios, para avergonzar a los sabios; y lo flaco del mundo escogió  Dios, para avergonzar  lo  fuerte;  y lo  vil del  mundo  y lo  menospreciado  escogió  Dios, y lo  que no es, para deshacer  lo que es:  para que ninguna  carne se jacte en  su presencia.»  1 Corintios  1:26-29.  Y así,  viendo  la  sabiduría  del mundo a la luz de la  cruz, Pablo se propuso  «no conocer nada, … sino a Jesucristo,  y a  este crucificado.» 1 Corintios 2:2 (VM).

Un el curso de su ministerio ulterior, Pablo nunca perdió de vista la fuente de su sabiduría y fuerza.  Oídlo años más tarde declarar todavía: «Para mí el vivir es Cristo.» Filipenses 1 :21. Y otra vez:  «Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento  de Cristo Jesús, mi Señor,  por amor del  cual  lo  he perdido todo, …  para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley,  sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;  a fin de conocerle, y la virtud de su resurrección,  y la participación de sus padecimientos.» Filipenses 3:8-10 (Los hechos de los apóstoles, pp.  104, 105).

¿Esperamos morar con Cristo en el mundo eterno? Entonces debemos morar con él aquí para que pueda ayudamos  cada vez que se presenten pruebas y tentaciones  y nos prepare para su venida en las nubes del cielo… No podemos mantener a Cristo tan apartado de, nuestra vida como lo hacemos, y sin embargo ser idóneos para su compañerismo en el cielo.  Él  es el  todo en el  cielo,  y debe ser nuestro todo en la tierra (That I May Know Him, p. 119;  parcialmente en A fin de conocerle, p. 120).

www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
m.youtube.com/c/MeditacionesDiarias/

Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2023.
4º. Trimestre 2023 «LA MISIÓN DE DIOS: MI MISIÓN»
Lección 10: «MISIÓN EN FAVOR DE LOS NO ALCANZADOS: Primera parte»
Colaboradores: Ana Hironymus & Esther Jiménez

 

Matinales relacionados

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR

      Reflejemos a Jesús, 13 de febrero, «Dios revela su...

MISIÓN COMPLETADA

Cristo nos dice cuándo será introducido el día de su remo. No...

ÉXITO EN LA MISIÓN

Pablo había tratado de impresionar en la mente de los hermanos corintios ...

LA CRISIS FINAL

      El  evangelio de Cristo debe alcanzar a todas las...