lunes , 24 agosto 2026
Matinal Para Damas 2022

ORACIONES DESCORTESES

«¿Se ha olvidado Dios de ser bondadoso? ¿Habcerrado de un portazo la entrada a su compasión?» (Sal. 77:9, NTV).

Hay porciones de la Biblia de las que muy pocas veces hablamos. Hay versículos que no vamos a reimprimir en señaladores, ni a estampar en camisetas, porque nos parecen descorteses. Sin embargo, ¡forman parte del canon bíblico! Aunque nos incomoden, las lamentaciones son oraciones necesarias para mantener una fe viva y honesta.

En su libro A Praying Ufe [Una vida de oración], Paul Miller explica la importancia del lamento: «Creemos que los lamentos son irrespetuosos. Dios dice lo contrario. Lamentarse demuestra que tienes una relación con Dios, una fe vibrante y activa. Vivimos en un mundo hecho pedazos. Si los trozos de nuestro mundo no te rompen el corazón y no estás enfrentando a Dios al respecto, entonces… has tirado la toalla».

La Biblia tiene muchos lamentos. Los Salmos están repletos de estas oraciones «descorteses», y aun entre los profetas hay numerosos ejemplos. Nadie consideró al profeta Jeremías o al profeta Habacuc menos espirituales por sus oraciones de lamento. De hecho, pendiendo de la cruz, también Jesús oró con desgarradora honestidad: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Mat. 27:46, NTV).

No sé cómo llegamos a pensar que honraremos a Dios al ocultar nuestros verdaderos sentimientos y al usar solo palabras «bonitas» en nuestras oraciones. Cuando la vida nos golpea con injusticias y tragedias, sentimos una especie de presión por defender la reputación de Dios y sepultar nuestras preguntas. Nuestro corazón quiere gritar: «Dios, ¿dónde estás?», pero como nos enseñaron que hablar así es pecado, perdemos nuestra voz y nuestra fe.

«Si no lamentas las partes rotas del mundo, entonces tu corazón se apaga», escribe Miller. «Tu relación vital con Dios muere lentamente […] Silenciosamente, te vuelves cínico. El cinismo te aleja de Dios; los lamentos te empujan a su presencia. Entonces, por extraño que parezca, no lamentarse conduce a la incredulidad». La fe usa el lamento para crecer. Las oraciones «descorteses» mantienen el canal de comunicación abierto y nuestra relación con Dios viva y auténtica.

Señor, quiero que mis oraciones tengan autenticidad emocional. Enséñame a lamentarme como David, en el Salmo 13. Su valentía y honestidad le permitieron procesar sus emociones. Necesito vulnerabilidad emocional para tener una relación más honesta contigo. Gracias porque te interesan todas mis emociones, no solo las «bonitas». Amen.

 

#MatinalDeDamas
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Lecturas Devocionales para Damas 2022
“SIN MIEDOS NI CADENAS”
Por: VANESA PIZZUTO
Colaboradores: Rosalba Barbosa & Adriana Jiménez

Matinales relacionados

PUNTO FIJO

«Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que...

¡QUE VIVAN LOS NOVIOS!

«Sucede lo mismo con nosotros. Ahora vemos todo como el reflejo tenue...

VOLVER A CASA

«Los justos poseerán la tierra y vivirán allí para siempre« (Sal. 37:29,...

¡NADA MENOS!

«Todos los que salgan vencedores se sentarán conmigo en mi trono, tal...