miércoles , 16 septiembre 2026
Matinal Para Adultos 2019

ORACIÓN Y FE

Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto?Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. Y los ojos de ellos fueron abiertos.
Mateo 9:28-30.

Ha entrado Jesús en «tu casa»?

¿Es interesante la expresión «Y llegado a la casa», con la que comienza nuestra oración (Mat. 9:28). Cada palabra de Jesús, cada gesto, cada milagro tenía un solo propósito: despertar en cada persona la necesidad de salvación, e inspirarla a entregarle su corazón. Por eso, el evangelista declara: «Y llegado a la casa». Jesús «está a la puerta y llama» (Apoc. 3:20), pero jamás fuerza la puerta.

Jesús no procuraba sanar simplemente al que suplicaba (aunque el enfermo creyera que así era), sino que «después de haberse acercado, llegando a sus casas», buscaba que la fe naciera en ellos. El fin de Jesús no era darle salud a un cadáver, sino que el muerto espiritual resucitara a la vida eterna. Con cada milagro procuraba la salvación del suplicante. Muchas veces realizó portentos solo después de que le hubieran suplicado, a fin de que nadie creyera que se valía de un milagro para adquirir fama. Por eso les dijo a los ciegos: «Mirad que nadie lo sepa» (Mat. 9:30).

¡Solo la gracia nos salva! Pero necesitamos «la fe de los ciegos».

Una anciana escuchó cierto día a un predicador que dijo que la fe mueve montañas, y le pidió a Dios que moviera aquella colina que debía subir y bajar cada vez que iba a la iglesia. Cuando dijo «amén» y abrió los ojos, la loma estaba en el mismo lugar; entonces, se dijo a sí misma: «Yo sabía que no se iba a mover».

La misericordia divina es la respuesta natural a tu fe, que a su vez es un don de Dios, que solo él puede concedérte. ¡Todo proviene de Dios! ¡Pero de ti proviene que le abras la puerta de tu corazón a Jesús! Por eso, contra tu naturaleza, tu oración constante, diaria y perseverante ha de ser: «Señor, ayuda mi incredulidad» (Mar. 9:24).

Si Jesús te preguntara «¿Crees que puedo hacer esto?», ¿qué le responderías? Le has abierto «tu casa» a Jesús. El mora en ti. Estás en paz. ¡Verás el milagro antes de que se produzca!

Oración: Señor, dame fe..

#MatinalDeAdultos
#RadioJovenAdventista
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Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2019
«Las Oraciones más Poderosas de la Biblia»
Por: Ricardo Bentacur
Colaboradores: Rosalba Barbosa & Gladys

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