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DIOS ES JUSTO
«Si mi pueblo, sobre el cual se invoca mi nombre, se humilla y ora, y busca mi rostro, y se aparta de sus malos caminos, yo lo escucharé desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra. Mis ojos van a estar abiertos, y mis oídos van a estar atentos a la oración que se haga en este lugar. Yo he elegido y santificado esta casa, para que en ella esté mi nombre siempre. Mis ojos y mi corazón estarán aquí siempre». 2 Crónicas 7: 14-16, RVC

NINGUNO DE LOS APÓSTOLES o profetas pretendió jamás estar sin pecado. Los personajes que han vivido más cerca de Dios, los que han estado dispuestos a sacrificar la vida misma antes que cometer a sabiendas una mala acción; los fieles a quienes Dios honró con luz y poder divinos, han confesado la pecaminosidad de su propia naturaleza. No han puesto su confianza en la carne, no han pretendido tener ninguna justicia propia, sino que han confiado plenamente en la justicia de Cristo. Así harán todos los que contemplen a Cristo. […]
Debemos evitar todo lo que estimule el orgullo y la suficiencia propia; por lo tanto, hemos de estar apercibidos para no dar, ni recibir lisonjas ni alabanzas. La adulación es obra de Satanás. Él se ocupa tanto en adular como en acusar y condenar, y así procura la ruina del alma. Los que adulan a otros son usados por Satanás como sus agentes. Alejen de ustedes las palabras de exaltación a los obreros de Cristo. Dejen de lado los egos. Solo Cristo debe ser exaltado. Dirijan su mirada y ascienda alabanza de todo corazón «al que nos ama y que por su sangre nos ha librado de nuestros pecados» (Apoc. 1: 5, Ny1).
La vida que abriga el temor de Jehová no será una vida de tristeza y oscuridad. La ausencia de Cristo es la que entristece el semblante y hace de la vida una peregrinación de suspiros.
Los que están llenos de estima y amor propios no sienten la necesidad de una unión viviente y personal con Cristo. […] Pero Cristo al morar en el alma es una fuente de gozo. Para todos los que lo reciben, la clave fundamental de la Palabra de Dios es el regocijo.— Palabras de vida del gran Maestro, cap. 13, pp. 128-129
#MatinalVespertino
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Devocional Vespertino Para 2020.
«Conocer al Dios Verdadero»
«Para Familiarizarnos con el juicio de Dios»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Pilita Mariscal & Martha Gonzalez
