domingo , 26 abril 2026
Lección de Universitarios 2024

OFENDIDO POR JESÚS

inVita

Jesús no se limitaba a introducir algunas ideas nuevas en el arraigado sistema de pensamiento de sus discípulos; Jesús estaba estableciendo en ellos una cosmovisión completamente nueva. Enfatizó la importancia de romper completamente con lo viejo cuando dijo: «Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar un vestido viejo. Si lo hace así, echa a perder el vestido nuevo; además, el pedazo nuevo no quedará bien con el vestido viejo. Ni tampoco se echa vino nuevo en cueros viejos, porque el vino nuevo hace que se revienten los cueros, y tanto el vino como los cueros se pierden. Por eso hay que echar el vino nuevo en cueros nuevos» (Lucas 5: 36-38).

Por desgracia, un discípulo no estaba dispuesto a permitir que Jesús cambiara su cosmovisión. Judas nunca renunció a sus planes políticos. Cuando la multitud se sintió desolada porque Jesús no se proclamaba rey ni los liberaba del yugo de Roma (Juan 6: 15), en su interior Judas no renunció a sus planes. En este momento crítico, muchos abandonaron a Jesús al darse cuenta de que no iba a cumplir sus sueños políticos; entonces, Jesús preguntó a los doce si también iban a abandonarlo (vers. 67). Aunque Judas decidió seguir caminando con Jesús físicamente, su corazón estaba en otra parte (vers. 64). Creía saber lo que el Mesías debía hacer y ser: «La declaración con frecuencia repetida por Cristo de que su reino no era de este mundo, ofendía a Judas. Él había trazado una conducta de acuerdo con la cual él esperaba que Cristo obrase. […] Judas quería una guerra más agresiva. Pensaba que si Jesús no impidiese a los discípulos ejecutar sus planes, la obra tendría más éxito» (El Deseado de todas las gentes, cap. 76, p. 679).

Por triste que sea, la historia de Judas muestra claramente que Jesús nunca obliga a nadie a seguirlo. Jesús permite que cada persona elija su propio destino, por mucho que él desee desesperadamente un resultado mejor. Jesús guía y convence, pero nunca obliga. El ser humano puede resistirse a su voluntad y rechazar su amor. Cristo no disciplinó a Judas con una espada o un garrote. No impidió que Judas se alejara cuando finalmente siguió su propio camino.

Es aleccionador reflexionar sobre por qué Judas abandonó a Jesús. Su apostasía se debió en parte a que sus convicciones políticas eran demasiado valiosas para él; no estaba dispuesto a renunciar a la idea de que Jesús se debía convertir en un rey terrenal y derrocar a los romanos. No quería renunciar a sus esperanzas de encontrar una solución de naturaleza política a los problemas políticos de su nación. Judas también se creía más astuto que los demás discípulos y más sabio que Jesús mismo (ver Juan 12: 4-8). Cuando traicionó a Jesús, estaba realizando esencialmente una maniobra política diseñada para forzar al Maestro a afirmar su poder político. Esta desalentadora historia sirve como una dura advertencia de que seguir a Jesús debe ser lo primero. Si Jesús es el número uno en nuestros corazones, estaremos listos para una revisión completa de nuestra forma de pensar. Si cualquier otra cosa o persona es lo principal para nosotros, algún día tropezaremos, como le sucedió a Judas.

Medita nuevamente en el pasaje principal y busca a Jesús en él.

¿Crees que lo que más le importa a Jesús es que incorporemos algunas nuevas ideas a nuestra manera tradicional de pensar? ¿O Jesús nos pide algo más?

 

¿En qué sentido puedes ver a Jesús en forma diferente o identificar algún rasgo nuevo de él?

 

Para meditar y orar: ¿cómo respondes al ver a Jesús de esta manera?

 

Lección de Universitarios 2024
1er Trimestre 2024 «JESÚS Y LA LIBERTAD»
Lección #2: «ESPERANZAS POLÍTICAS FRUSTRADAS»
Colaboradores: Joaquín Maldona & Mayra

Matinales relacionados

inVestiga

inVestiga ¿Qué relación tienen estos versículos con Romanos 12:1-3 ? Una mente renovada: Efesios...

inTerpreta

Restaurar la imagen de Dios ¿Alguna vez has deseado poder ir atrás...

enTerioriza

Tras bastidores La Carta inspirada del apóstol Pablo a la iglesia de...

Volver a la senda

Lee el texto de esta semana: Romanos 12: 1-3 Volver a la senda...

Copyright 2026