«Yo estoy contigo. Te protegeré por dondequiera que vayas» (Génesis 28: 15).
Imagina estar en un aeropuerto abarrotado; a punto de emprender un viaje solo. Te sientes ansioso y un poco asustado por lo que te espera. En Génesis 28:15, Dios hace una promesa a Jacob que también se aplica a nosotros. Nos asegura que no importa a dónde vayamos, él estará con nosotros.
Volvamos a la escena del aeropuerto. Ves a una persona joven de pie frente a una pantalla de información de vuelos. La pantalla muestra destinos desconocidos, pero el joven tiene una expresión tranquila porque sabe que no está solo en su viaje.
No lo olvides: Dios está contigo. Así como prometió estar con Jacob, también está contigo . Puedes enfrentar cada día sabiendo que no estás solo, porque él está contigo en cada paso del camino. Imagina a Dios como un guardián invisible que te protege de peligros conocidos y desconocidos en tu viaje. Puedes confiar en que él te guiará y protegerá. No importa cuán incierto parezca tu futuro, Dios es constante. Él no te abandonará ni te dejará. Puedes confiar en su presencia constante. Cuando te enfrentes a situaciones desafiantes o te sientas ansioso por el futuro, recuerda esta promesa de Dios. Deja que te infunda consuelo y tranquilidad.
No importa a donde vayas, lleva a Dios contigo en oración. Habla con El sobre tus preocupaciones y sueños. El siempre está escuchando. Así como sigue las indicaciones en un aeropuerto, sigue las indicaciones de Dios en tu vida. Confía en su dirección y guía. En tu viaje por la vida, recuerda siempre la promesa de Dios: He aquí, yo estoy contigo. Que esta verdad te dé confianza y paz cada dia.
Oración: Gracias, Señor, por tu promesa – de: estar conmigo dondequiera que vaya. Que esa verdad sea mi fuente de consuelo y confianza en cada situación.
Tomado de: Lecturas Devocionales de Adolescentes 2025
“MEGAVALIOSOS»
Por: Andrés J. Peralta
Colaboradores: Jhygceli Dávila y Adriana Jiménez
