«Entonces Samuel tomó una piedra, la puso entre los pueblos de Mizpa y Sen, y la llamó Eben-ézer, pues declaró: «Hasta aquí nos ha ayudado Dios»». 1 Samuel 7: 12, TLA
Los primeros días de cada año suelen venir acompañados de las resoluciones de año nuevo. Nos planteamos nuevas metas, descargamos aplicaciones para evaluar nuestro progreso y, además, compartimos extensas publicaciones en redes sociales anunciando a todos nuestros planes para escalar la enorme montaña que nos proponemos conquistar en los siguientes 364 días.
Al finalizar la redacción de nuestras metas, muchas de las cuales suelen ser recicladas del año anterior, nos damos una palmada en la espalda y nos decimos con entusiasmo: «Este. es mi: año!» o «Nuevo año, nuevo Sin embargo, con frecuencia estas palabras encierran inseguridad y descontento con el estado actual de nuestras vidas. Creemos que alcanzar lo que nos hemos propuesto nos convertirá en la persona que siempre hemos deseado ser. Pero, ¿qué hay de lo que somos hoy? ¿Y si lo que este nuevo año necesita no es.un nuevo tú, sino comenzar a disfrutar de lo que ya eres?
No malinterpretes mi mensaje; estoy seguro de que tus metas para este año son nobles y buenas. Mi sugerencia es que no subestimes lo que ya eres ni los logros que has alcanzado hasta ahora. Tengo la firme convicción de que ya eres capaz, inteligente, fuerte y de gran valía. ¿Cómo lo sé? La Biblia afirma que, tal como eres hoy, eres <<de gran valor para Dios» (Isaías 43: 4), eres su <<tesoro especial» (Éxodo 19: 5), y el Padre celestial te ama tanto que te llama su hijo(l Juan 3:1). ¿No es eso o maravilloso? independientemente de lo que alcances este año, ya eres especial!
Los psicólogos han acuñado una palabra para referirse a la creencia de una persona en su propio potencial y capacidades: autoeficacia. Según Albert Bandura,* las personas.con autoeficacia tienen más probabilidades de alcanzar el éxito que aquellas que no confían en sus habilidades. Por lo tanto, comienza este nuevo día con la expectativa de que no solo lograrás.las metas que te has propuesto; sino que estas serán la cereza del pastel de quien ya eres hoy: «la obra maestra de Dios» (Efesios 2: 10).
* Albert.Bandura,Self-Efficacy in Changing Societies(Cambridge, Reino Unido: Cambridge University Press, 1995).
Tomado de: Lecturas Devocionales para Jóvenes 2025
«Hoy Es Tendencia»
Por: Jorge L. Rodríguez
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