«Cado uno debe juzgar su propio conducta, y si ha de sentirse orgulloso, que lo sea respecto de sí mismo y no respecto de los demás». Gálatas 6:4, DHH
NADIE PUEDE SERVIR a Dios a través de otro. Muchos dan la impresión de que piensan que en este mundo hay alguien más poderoso que Cristo sobre el cual pueden confiar. Así que, en lugar de ir directamente a Cristo tal como son y entregarse sin reservas a él, salen en busca de ayuda humana. Dios quiere que tengamos una experiencia individual. […] Yo no puedo forjar un carácter por usted y usted no puede forjar un carácter por mí.— The General Conference Bulletin, 23 de abril de 1901, p. 424.
El evangelio trata con individuos. Cada ser humano tiene un alma que salvar o perder. Cada cual tiene una individualidad separada y diferente de todas los demás. Cada cual debe convencerse por sí mismo, convertirse por sí mismo. Debe recibir la verdad, arrepentirse, creer y obedecer por sí mismo. Debe ejercer su voluntad por sí mismo. […] Cada cual debe entregarse a Dios por sí mismo.— Mente, carácter Y personalidad, t. 2, cap. 45, p. 69.
El Señor no quiere que se destruya nuestra individualidad; no es su propósito que dos personas sean exactamente iguales en gustos y disposiciones. Todos tienen características peculiares, y estas no deben destruirse, sino educarse, moldearse, transformarse a la similitud de Cristo. El Señor convierte las actitudes y las capacidades naturales en instrumentos provechosos. En el desarrollo de las facultades que Dios ha dado, los talentos y las habilidades crecen si el instrumento humano reconoce el hecho de que sus facultades le han sido contadas por Dios, para ser usadas, no con propósitos egoístas […], sino para la gloria de Dios y el bien de sus semejantes.— Ibid., p. 70.
Dios, no el hombre, le ha dado a cada ser humano su tarea. Esta es una obra individual: la formación del carácter de acuerdo con la semejanza divina. El lirio no debe luchar para ser semejante a la rosa. Hay diferencias en la formación de las flores y de los frutos, pero todos reciben sus diferencias de Dios. […] De manera que es designio divino que incluso los mejores seres humanos no tengan todos el mismo carácter. […] Una vida consagrada al servicio de Dios se desarrollará y embellecerá en su individualidad. — Ibid., p. 72.
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Devocional Vespertino Para 2022.
«NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Jacqueline Lora & Martha González.

