Hechos 10
«Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. Envía, pues, ahora hombres a Jope y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. Este se hospeda en casa de cierto Simón, un curtidor que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas>>.
Hechos 10: 4-6
El carácter explícito de estas indicaciones, en las que se nombraba hasta la ocupación del hombre en cuya casa estaba Pedro, demuestra que el cielo conoce la historia y los quehaceres de todos en toda circunstancia de la vida. Dios está familiarizado con la experiencia y el trabajo del más humilde obrero tanto como con los del rey en su trono.— Los hechos de los apóstoles, cap. 14, p. 103.
Mi corazón se enternece mucho al leer el interés manifestado por el Señor en Cornelio. Este era un hombre de elevada posición, un oficial del ejército romano, alguien que seguía estrictamente toda la luz que había recibido. El Señor le envió un mensaje especial del cielo a Pedro pidiéndole que lo visitara y compartiera la luz.— Testimonios para la iglesia, t. 6, p. 85.
Cornelio obedeció gustosamente la orden recibida en visión. Así fue comunicado el evangelio a los que habían sido extraños, haciéndolos conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. La conversión de Cornelio y su familia no fue sino las primicias de una mies que se había de cosechar. Comenzando con esta familia, se llevó a cabo una extensa obra de gracia en esa ciudad pagana.
Hoy Dios está buscando almas tanto entre los encumbrados como entre los humildes. Hay muchas personas como Cornelio a las que el Señor desea vincular con su obra en el mundo. Sus simpatías están con el pueblo del Señor, pero los vínculos que las atan al mundo las retienen firmemente. Decidirse por Cristo exige valor moral de su parte. Deben hacerse esfuerzos especiales por esas almas cuyas responsabilidades y asociaciones las hacen correr tan gran peligro.— Los hechos de los apóstoles, cap. 14, pp. 103, 106.
Del caso de Cornelio (ver, Hechos. 10) aprendemos que Dios guiará a todo aquel que esté dispuesto a ser encaminado. El Señor condujo a Cornelio, habiendo examinado el corazón de su siervo cuando oraba. Lo preparó para recibir la luz de su verdad y decidió iluminar la mente de Cornelio por intermedio de alguien que ya había recibido la luz de lo alto.— En lugares celestiales, 11 de noviembre, p. 323.
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Devocional Vespertino para 2024.
«Conflicto y Valor»
Por: Elena G de White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García
