«No entristezcan al Espíritu Santo de Dios, con el cual ustedes fueron sellados para el día de la redención». Efesios 4:30, RVC
CUANDO EL SEÑOR presenta una evidencia tras otra y va aumentando la luz que nos da, ¿por qué muchos dudan en andar en esa luz? […] Con cada vacilación y tardanza, nos vamos ubicando en un lugar en el que cada vez es más difícil aceptar la luz del cielo, hasta que finalmente resulta imposible que nos afecten las amonestaciones y advertencias. El pecador dice cada vez con mayor facilidad: «Vete ahora. Te volveré a llamar cuando tenga tiempo» (Hech. 24:25, DHH). […]
El que es atraído una y otra vez por el Redentor, pero desatiende las advertencias que se le dan, no cede a su convicción de que se debe arrepentir y no escucha cuando se le insta a buscar el perdón y la gracia, está en una posición peligrosa. Jesús lo está atrayendo, el Espíritu está ejerciendo su poder sobre él, instándolo a entregar su voluntad a la voluntad de Dios y, cuando esta invitación es desatendida, el Espíritu se entristece. El pecador elige permanecer en el pecado y la impenitencia, aunque tiene evidencias para estimular su fe, y una evidencia adicional no será de ninguna utilidad. […] Está respondiendo a otra atracción, que es la atracción de Satanás. Presta obediencia a los poderes de las tinieblas. Esta conducta fatal deja al alma en obstinada impenitencia. Es la blasfemia más generalizada y obra muy sutilmente, hasta que el pecador no siente remordimiento, no oye la voz de la conciencia, no experimenta el deseo de arrepentirse y, en consecuencia, no tiene perdón. […]
Los que resisten al Espíritu de Dios piensan que en el futuro podrán arrepentirse, cuando estén listos para iniciar una reforma, pero para ese momento el arrepentimiento estará fuera de su alcance. Las tinieblas de los que rehúsan andar en la luz, teniendo la luz, serán proporcionales a la luz y los privilegios que se les dieron. […] Nunca, nunca nos sintamos en libertad de jugar con las oportunidades que se nos conceden. Estudiemos la voluntad de Dios, no cómo podemos evitar guardar los mandamientos de Dios, sino más bien cómo guardarlos en sinceridad y verdad, y realmente servir a Aquel a quien pertenecemos. — The Review and Herald, 29 de junio de 1897.
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Devocional Vespertino Para 2023.
«A FIN DE CONOCERLE»
Por: ELENA G. DE WHITE
Colaboradores: Ruben D. Salazar & Miguel Miguel
