viernes , 11 septiembre 2026
Matinal Para Adultos 2018

Negar el «yo»

«Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame»». Mateo 16: 24, DHH

NEGARSE A UNO MISMO conlleva mucho sacrificio; significa someter nuestra voluntad a Cristo para vivir solo por él. Nadie puede convertirse en un cristiano auténtico si no se niega a sí mismo despojándose del orgullo, la mentira, la ira, la comodidad pasajera y la vanagloria de la vida.

Pablo dice: «No os engañéis; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará, porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna» (Gálatas 6: 7, 8).

Negarnos a nosotros mismos es reconocer que quizás el estilo de vida que hemos llevado hasta ahora no es el mejor y podría conducirnos a la muerte eterna. Por tanto, debemos tomar una decisión, acudir a Dios para recibir su perdón y dejarnos transformar. Mediante esa transformación Dios nos hace criaturas nuevas, conformes a la imagen de Cristo, de manera que nuestros intereses quedan en segundo lugar, por detrás de los de Dios.

No obstante, negarnos a nosotros mismos no significa excluirnos de la sociedad, castigar nuestros cuerpos, ni vivir como ermitaños; es negar lo que queremos y, a veces, lo que necesitamos. Pablo, declaró: «Aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por el cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo» (Filipenses 3:8).

Una vez ganada la batalla contra el «yo», estamos listos para seguir firmemente a Cristo; el centro de nuestras vidas. Elena G. de White menciona: «La iglesia cristiana se fundó sobre el principio del sacrificio. «Si alguno quiere venir en pos de mi», declara Jesús, «niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame’ (Mateo 16: 24, RV60). Él exige el corazón entero, todos los afectos. Las demostraciones de celo, fervor y trabajo desinteresado que sus seguidores devotos han dado ante el mundo, debieran despertar nuestro ardor y llevarnos a imitar su ejemplo» (Testimonios para la iglesia, t. 5, cap. 32, p. 286).

Pidamos de corazón que la gracia de Cristo nos induzca a negarnos por completo a nosotros mismos.

#MatinalDeAdultos
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2018
“Fuentes De Vida¨
Por: David Javier Pérez

Matinales relacionados

Señor, gracias por el año que termina

«Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para...

Gratitud por tu bondad

Bendito seas, Dios de Israel! Solo tú haces maravillas. ¡Bendito seas por...

El reinado eterno de Cristo

«Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras...

Gratitud por la grandeza de Dios

«Pero al día siguiente, Dagón estaba una vez más de rodillas ante...