«Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Su valor sobrepasa largamente al de las piedras preciosas» (Proverbios 31:10, RV95).
¿Qué haces si llegas a un país, dispuesto a quedarte, pero no hablas el idioma y apenas conoces a una persona? Es una situación difícil, ¿no crees? Eso es lo que le tocó a Gladys Aylward. Ella le pidió a Dios que le diera ideas que pudieran funcionar en la distante y distinta China.
Lo primero que hizo, junto con otra misionera llamada Jeannie Lawson, fue abrir una posada. Eso sirvió para dos cosas: tener dinero para comer y hablarles a sus huéspedes de Jesús. Al fin y al cabo, la meta era predicar a Jesús en China, ¿recuerdas?
Luego, el gobierno chino le ofreció trabajo ayudando a las mujeres, y Gladys lo hizo tan bien que la gente la amó. Empezaron a llamarla «Ai-weh-deh», que en mandarín significa «Mujer virtuosa». Después, Gladys mostró su amor por los niños adoptando a más de cien niños huérfanos.
Como ves, Gladys usó la creatividad. Tal vez pienses: «Yo no puedo irme de misionero a China, soy un niño». Es verdad, pero puedes ser creativo.
Puedes ofrecerte como voluntario en ADRA, puedes adoptar a un abuelito, puedes enseñar a alguien a leer… El héroe nunca se queda de brazos cruzados, siempre procura hacerse útil allá donde va. Esa es una gran virtud.
Continuará…
www.meditacionesdiarias.com
https://www.facebook.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile
Tomado de la: Lectura Devocional para Menores 2026.
“HÉROES Y VILLANOS”
Por: «RAÚL LOZANO»
Colaboradores: Lisseth Orduz y Claudia Escamilla.
