Mi amada, yo entregué voluntariamente mi vida aquí en la tierra y morí por ti.
Fui a la cruz como tu Rey, para que tus pecados fueran perdonados y pudieras recibir una corona.
Y no cualquier corona, sino la corona de vida eterna.
Si te rehúsas a recibir el don del perdón que te ofrezco, entonces estás afirmando que mi muerte no es suficiente para cubrir tu pecado.
Por favor, mi princesa, suelta tu sentimiento de culpa y perdónate a ti misma y a aquellos que te han herido.
A su debido tiempo yo pagaré a aquellos que te hieren si no se arrepienten y comienzan a hacer lo bueno.
Mientras tanto, tú eres libre… y has sido perdonada.
Una vez que me confiesas tus pecados, yo los arrojó a lo profundo del mar y mi olvido, y nunca más quiero verlos ni recordarlos.
Así que sueltalos y vive una vida libre y plena, preciosa mía.
Con amor, Tu Rey Jesús
TÚ, SEÑOR, ERES BUENO
Y PERDONADOR;
GRANDE ES TU AMOR
POR TODOS LOS QUE TE INVOCAN.
SALMO 86:5
#SuPrincesa
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
SU PRINCESA
“CARTAS DE AMOR DE TU REY”
Por: SHERI ROSE SHEPHERD
Colaboradores: Herber Pérez & Magda S
