lunes , 28 septiembre 2026
Matinal Para Damas 2018

MI HISTORIA

 

-El DIOS de piedad se apiadará de ti cuando clames pidiendo ayuda! Tan pronto como te oiga. te responderá» (Isa. 30:19).

 

Cuando era pequeña, vivíamos en una casa de dos pisos en McDonald, Tennessee, EE. UU. Mi hermano menor, John,* compartía la habitación conmigo, mientras que el más pequeño, Rick, dormía en su cuna en la habitación de mis padres. Otra familia vivía al lado, pero el único nombre que recuerdo es el de Erin, una de las hijas.

Un día, papá se fue al negocio y mamá me acostó para que durmiera una siesta. Pero yo estaba muy inquieta y, apenas mamá se quedó dormida, me levanté y comencé a dar vueltas buscando algo para hacer. Entonces, vi la billetera de mamá y tuve una idea. Con mis dos años, me parecía una idea genial. Tomaría un poco de dinero, iría a la casa de uno de los vecinos y les dejaría el dinero de manera secreta: un regalo anónimo. Así que tomé 25 pesos (lo cual me parecía una fortuna que cualquiera anhelaría tener) y salí, descalza. Obviamente, no caminé mucho cuando pisé una ramita, y decidí dar la vuelta y volver a casa. Pero ya me había alejado bastante y estaba perdida. Tenía tanto miedo que corrí… en la dirección equivocada. Por supuesto, yo no sabía que era la dirección equivocada, y me perdí más aún.

Finalmente, dejé de correr y comencé a pensar. Curiosamente, lo primero que me vino a la cabeza fue una historia que mamá me había leído sobre una niña pequeña y su hermanita, que se habían perdido. En la historia, ellas oraron y encontraron el camino a casa. Entonces, yo llegué a la conclusión de que, si Dios les había contestado a ellas, con seguridad me contestaría a mí también. Allí mismo, en medio de los árboles del vecindario, me arrodillé y pedí a Dios que me llevara a casa.

Casi de inmediato oí un motor. Me di vuelta y corrí hacia él. Resultó ser un auto de policía, y el agente me llevó a casa. Aparentemente, mamá se había despertado y, al no encontrarme, había llamado a la policía. Dios oyó mi oración y la contestó incluso antes de que yo pensara en orar. Mateo 6:8 dice: «Su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan». Él verdaderamente demostró en mi vida que eso es cierto.

MARIELENA (MARY) BURDICK

era una estudiante de secundaria de quince años cuando escribió esta lectura devocional.

Cuando termine sus estudios, le gustaría trabajar como agente

en la Unidad de Análisis de Conducta del FBI.

 

#MatinalDeDamas
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Damas 2018
“Bendecida”

 

 

Matinales relacionados

OFRENDAS VIVAS

Les ruego  por la  misericordia de  Dios que  se  presenten  ustedes  mismos ...

NO TIRAR BASURA

  «La respuesta amable calma el enojo» (Prov. 15:1).       ...

MI CUADERNO ESPECIAL

  «Den gracias al Señor, porque él es bueno: su gran amor...

UN CENTAVO POR TUS PENSAMIENTOS

  «Dichosos los que lloran, porque serán consolados» (Mat. 5:4).   Luego...