«Pueblo de Israel, tú eras como una esposa joven, que quedó abandonada y afligida pero tu Dios vuelve a llamarte y te dice: «Solo por un momento te dejé abandonada, pero con gran ternura te aceptaré de nuevo. Cuando me enojé contigo, me alejé de ti por un poco de tiempo, pero muy pronto tuve compasión de ti y te manifesté mi amor eterno»». Isaías 54: 6-8, TLA

EN TODAS NUESTRAS PRUEBAS, tenemos el Ayudador que nunca nos falta. Él no nos deja solos para que nos enfrentemos a la tentación, batallemos contra el mal, y seamos finalmente aplastados por lo que nos agobia y entristece. Aunque ahora esté oculto para los ojos mortales, el oído de la fe puede oír su voz que dice: «No teman; yo estoy ustedes […] He pasados por sus tristezas, experimentado sus luchas, y hecho frente a sus tentaciones. Conozco sus lágrimas; yo también he llorado. Conozco los pesares demasiado hondos para ser susurrados a ningún oído humano. No vayan a pensar que están solos y desamparados. Aunque en la tierra su dolor no toque ninguna fibra sensible de ningún corazón, fijen su mirada en mí, y tendrán vida […] ».
Por mucho que un pastor pudiera llegar a amar a sus ovejas, Jesús ama infinitamente más a sus hijos e hijas. No es solamente nuestro pastor; es nuestro «Padre eterno» (Isa. 9: 6). Y él dice: «Conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre» (Juan 10: 14-15). ¡Qué declaración! Es el Hijo unigénito, el que está en el seno del Padre, a quien Dios ha declarado ser «mi amigo de confianza» (Zac. 13: 7, RVC); y presenta la comunión que hay entre él y el Padre como figura de la que existe entre él y sus hijos en la tierra.
Jesús nos ama porque somos el don de su Padre y la recompensa de su trabajo. Él nos ama como a hijos suyos. Mi querido lector, él te ama a ti. El cielo mismo no puede otorgar nada mayor, nada mejor; por tanto, confía.— El Deseado de todas las gentes, cap. 52, pp. 455-456.
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Devocional Vespertino Para 2020.
«Conocer al Dios Verdadero»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Pilita Mariscal & Martha Gonzalez
