Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. Marcos 10:9.
Unos fariseos acudieron a Jesús para ponerlo a prueba y provocar una crisis. Escogieron un tema controvertido que atraería el interés de la gente: el divorcio. «Le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer» (Mar. 10:2).
Ellos intentaban forzarlo a elegir entre dos escuelas de pensamiento, la liberal y la conservadora. Cualquier respuesta de Jesús lo habría puesto en mala posición con algún sector de la gente, pues las posiciones estaban divididas, pero él los remitió a la Escritura: «¿Qué os mandó Moisés?», preguntó. Mateo dice que fueron los fariseos mismos quienes citaron a Moisés diciendo: «Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla» (vers. 3, 4).
Jesús explicó: «Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento». Les dijo que la ley del divorcio fue introducida por causa de un problema del corazón de los varones hebreos: la dureza, y que era solo una concesión. Con la aprobación de Dios, Moisés promulgó esta normativa a causa de esta dureza de corazón.
Luego Jesús agregó: «Pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne» (vers. 6-8). Mediante la conjunción adversativa «pero» Jesús introduce un contraste entre el mandamiento del divorcio y la ley matrimonial original, la que por estar ligada a la identidad sexual de hombre y mujer debió ser la única legislación de la relación conyugal.
El hecho de haber sido creados como seres sexuados es porque el hombre y la mujer fueron creados para llegar a ser una sola carne por medio del matrimonio. Esta ley tiene tres incisos: dejar padre y madre (desvincularse), unirse a su cónyuge (vincularse), ser una sola carne (fusionarse).
Jesús lo resumió: «Así que no son ya dos, sino uno» (vers. 8). Y remató diciendo: «Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre» (vers. 9).
Cásate por amor y hasta que la muerte los separe. «Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio» (Mal. 2:16).
#MatinaldeJóvenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado de: Lecturas Devocionales para Jóvenes 2019
«Volando Alto»
Por: Alfredo Campechano
Colaboradores: Abiur Juárez & Nay Badillo
