«No hay maldición más grande en una casa que la de permitir a los niños que hagan su propia voluntad. Cuando los padres acceden a todos los deseos de sus hijos y les permiten participar en cosas que reconocen perjudiciales, los hijos pierden pronto todo respeto por sus padres, toda consideración por la autoridad de Dios o del hombre, y son llevados cautivos de la voluntad de Satanás» (Patriarcas y profetas, cap. 56, p. 565).
APLÍCALO A TU VIDA
Martes
La cita de la sección Más Luz delinea los pasos tomados por los israelitas para regresar a Dios. 1 Samuel 7:2 dice que «toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová». Experimentaron tristeza por lo que habían hecho y deseaban enmendar sus caminos. Experimentaron arrepentimiento, que implica dejar su forma antigua de actuar y caminar en una dirección nueva. Dios nos llama al arrepentimiento del mal y a experimentar su salvación. La gente frecuentemente trata de ignorar el sentimiento de culpa después de hacer algo indebido. ¿Qué papel desempeñan en nuestras vidas la culpa y la pena por haber obrado mal?

